La digitalización en el transporte y la logística se ha consolidado como un proceso irreversible, orientado hacia la creación de ecosistemas interconectados y la interoperabilidad de sistemas.
En este artículo abordaré tres temas concretos: el avance de la Inteligencia Artificial, las barreras de la digitalización y algunos consejos prácticos para gestionar los proyectos.
El avance de la Inteligencia Artificial
La Inteligencia Artificial (IA) ya no es una promesa futurista, sino una realidad determinante.
En la encuesta anual de Transporeon, ‘Transportation Pulse Report 2026’, más de 230 cargadores, transportistas y proveedores de servicios logísticos encuestados en 47 países (UE y USA), coincidieron en que el poder de la IA reside en la conexión a través de todo un ecosistema. Actualmente, su adopción es significativa.
La IA acelera el cambio, aunque persisten barreras culturales y operativas.
El 44% de los cargadores la utiliza para planificación y optimización, mientras que otros experimentan con la compra de transporte (37%) y visibilidad en tiempo real (32%) mientras que el 42% de los transportistas aplica IA en pricing y routing, y un 39% la emplea para el seguimiento en tiempo real.
Las Cuatro Barreras de la Digitalización
Es algo muy humano, todo nuevo proceso provoca un cierto recelo. A pesar de los avances, existen frenos psicológicos y operativos que dificultan el progreso:
- Barrera cultural: Se manifiesta al inicio del proyecto mediante el escepticismo de directivos que cuestionan la necesidad del cambio.
- Barrera de coste y esfuerzo: Surge a mitad del proceso cuando la inversión económica o el tiempo requerido parecen inasumibles.
- Barrera de utilización real: Ocurre tras la implementación, cuando los usuarios se resisten a abandonar el statu quo operativo y continúan ejecutando las operaciones “como siempre”.
- Barrera de la incertidumbre regulatoria: Recientemente detectada en la implementación del Documento de Control Administrativo, basada en la creencia de que las nuevas normativas se retrasaran.
Consejos prácticos para gestionar la Digitalización
Puedo entender los recelos de algunas personas ante la Digitalización: incertidumbre técnica, expectativas demasiado altas, la falta de un plan claro u objetivos realistas... Para mitigar estos recelos, propongo una hoja de ruta práctica:
- Identificar y priorizar: No se trata de digitalizar por sistema, sino de mejorar procesos específicos. Es vital crear una lista de procesos a mejorar, priorizarlos y contrastarlos con un proveedor de confianza.
- Evolución, no Revolución: Se recomienda avanzar paso a paso con calendarios realistas para evitar problemas y desánimo en la organización.
- Compromiso de Recursos: La empresa debe estar dispuesta a hacer su parte asignando el esfuerzo y los recursos necesarios según las prioridades establecidas.
- Gestiona tus expectativas: Es fundamental entender que la tecnología no es mágica. Todo cambio requiere una curva de aprendizaje, adaptación y altas dosis de paciencia para que, finalmente, el esfuerzo reporte beneficios.
El objetivo final de la Digitalización es la interoperabilidad total de los sistemas, permitiendo un mayor control de los procesos, el aprovechamiento masivo de la información (Data Analytics) y la reducción de latencias en la conectividad de los actores involucrados.
Y merece la pena.