El sector inmologístico afronta 2026 desde una posición sólida, pero con dos retos que no se pueden dejar sin resolver, ya que pueden marcar la evolución del sector a corto y medio plazo.
Partimos de un cierre de 2025 con una absorción récord de 2,7 millones de m², un 7 % más que el año anterior, y con una actividad cada vez más diversificada desde el punto de vista territorial. A los grandes mercados tradicionales se han sumado con fuerza plazas como Zaragoza, Bilbao o Málaga, reflejo de una red logística más amplia y madura.
El contexto económico acompaña. El consumo de los hogares mantiene una evolución positiva y el PIB per cápita avanza por encima de la media europea. Para un sector estrechamente vinculado a la evolución del consumo, estas variables refuerzan una perspectiva favorable.
Sin embargo, desde la Asociación de Promotores, Propietarios y Usuarios de Naves Logísticas de España (APPUNLE) consideramos que este panorama positivo convive con dos riesgos estructurales que no pueden ignorarse.
El primero es la disponibilidad de potencia eléctrica. Sobre este asunto se debatió intensamente hasta que, el 23 de diciembre, la CNMC publicó la circular que regulará la extensión de las redes eléctricas. Según los expertos, las compañías eléctricas la han recibido con prudencia: elimina la obligación de asumir el 20% del riesgo de las inversiones y eleva la remuneración del 5,5% al 6,58%, aunque el sector reclamaba alcanzar el 7,5%, en línea con otros países europeos.
Desde la perspectiva de APPUNLE, la situación preocupa. Venimos de un prolongado déficit de inversión en redes y entendemos que este incremento, que supone aproximadamente solo la mitad de lo solicitado, difícilmente incentivará el volumen de inversión necesario. Además, no ha habido un proceso negociado, sino una decisión unilateral de la CNMC. En nuestra opinión, esto introduce incertidumbre adicional en un elemento, como es la capacidad de potencia eléctrica, crítico para el desarrollo del sector logístico.
El segundo reto es la escasez de suelo “razonable”: suelo bien ubicado y a precios compatibles con la viabilidad de promotores y usuarios. La lentitud en su transformación genera tensiones y desequilibrios en la cadena de valor.
2025 cerró con una absorción récord de 2,7 millones de metros cuadrados, un 7% más que el año anterior, y con una actividad cada vez más diversificada desde el punto de vista territorial.”
El balance es, en conjunto, positivo. Pero para consolidar el crecimiento en 2026 y más allá, será imprescindible actuar con determinación sobre estos dos frentes. Y esperando que la incertidumbre de le geopolítica mundial no acabe en algún “cisne negro”
Desde APPUNLE trabajamos muy activamente para sensibilizar a las administraciones sobre estos desafíos estructurales. Las soluciones serán lentas y complejas, pero mantendremos nuestro compromiso de seguir peleando por conseguirlo