Ahora, para el común de los mortales, salta a la vista la importancia que tiene la logística. Y sin embargo, es una actividad que siempre ha estado ahí. A lo mejor con otros nombres, a lo mejor no con la precisión casi científica que tiene hoy en día; pero a lo largo de la historia, la humanidad ha transportado y almacenado mercancía siempre.
La logística ha sido un pilar en la construcción de las pirámides, las de Egipto y las de Centroamérica, y en el éxito de la agricultura en el Neolítico, por ejemplo. Sin la red logística de las calzadas, sin la logística que está detrás de los acueductos, no habría existido el Imperio Romano y sin logística, la presencia española en América habría sido mucho más breve.
La victoria más legendaria de Juio César se produjo sin derramar una gota de sangre y tuvo que ver con la construcción de un puente sobre el Rin en sólo diez días. Logística efímera, quizás; pero logística al fin al cabo.
Logística ha sido también el mítico galeón de Manila, origen de la globalización, o el Camino Español. Y logísticos fueron muchos fracasos militares, incluyendo los de Hitler y Napoleón en el frente ruso, atribuibles también en ambos casos al grado de soberbia que tenían ambos personajes.
La logística está detrás de la estación internacional que orbita la Tierra y también será necesaria para que el hombre vuelva a la Luna, pueda permanecer allí largos períodos de tiempo y se lance a otros mundos. Seguramente no lo veremos, pero está claro que la logística es pasado, presente y futuro.
En España, la logística ha sido una historia de transformación, profesionalización y puesta al día. A finales del siglo pasado, la actividad se desarrollaba lejos de los focos en almacenes a los que se prestaba poca atención. Poco a poco, a medida que el país ha ido volcándose al exterior, la logística se ha convertido en una función cada vez más valorada dentro de la empresa.
La progresiva profesionalización de la actividad ha permitido dar un salto de calidad que ha colocado a algunas grandes empresas españolas entre las que han diseñado cadenas de suministro más sofisticadas y complejas.
Sin la red logística de las calzadas, sin la logística que está detrás de los acueductos, no habría existido el Imperio Romano”.
Todo estos años han ido consolidando a la logística como una actividad esencial. Sería la pandemia de covid la que permitirá que la logística gane la importancia que realmente merece. Algunos creen que han sido sólo unos meses de fama efímera, otros creemos que la mayor parte de las empresas han tomado bueno nota y colocan la gestión de sus almacenes y de sus transportes en un elemento esencial de su estrategia. No en vano, cada vez es más importante alcanzar los mercados en las mejores condiciones y al mejor precio.
Desde hace quince años, Cadena de Suministro viene informando de la transformación de un sector esencial para la economía y la sociedad. El día a día impide muchas veces ser totalmente conscientes de la magnitud del cambio. Es conveniente, y también inevitable, que la logística mute para mantener su esencia: la de mover y almacenar mercancías, que acompaña a la humanidad desde la noche de los tiempos.