Tabletas, terminales de mano y teléfonos son hoy herramientas básicas del almacén. En la mayor parte de la nave pueden usarse sin restricciones, pero hay áreas concretas, como la sala de carga de baterías o el almacén de productos inflamables, en las que un equipo electrónico corriente puede convertirse en una fuente de ignición. Este artículo resume dónde están esas áreas, qué obliga a hacer la normativa y qué opciones tiene el operador logístico.
Dónde aparecen zonas ATEX en un almacén
Una atmósfera explosiva es una mezcla con el aire de gases, vapores, nieblas o polvos inflamables en la que, tras una ignición, la combustión se propaga a toda la mezcla. En logística no suele afectar a toda la instalación, sino a puntos concretos:
- Salas de carga de baterías. Durante la carga de las baterías de tracción de plomo-ácido se desprende hidrógeno, como recoge la NTP 617 del INSST.
- Almacenes de líquidos inflamables, aerosoles y disolventes, regulados por el Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos (Real Decreto 656/2017) y sus instrucciones técnicas.
- Puntos de trasvase y llenado, donde se abren envases o se cargan y descargan cisternas.
- Silos, cintas y filtros de graneles pulverulentos como harina, azúcar, cereales o piensos, por el polvo combustible.
Qué zona corresponde a cada área no se deduce de una regla general: lo determina la clasificación que resulta de la evaluación de riesgos de cada instalación.
Qué exige la normativa al operador
El Real Decreto 681/2003 obliga al empresario a evaluar los riesgos de explosión, a clasificar en zonas las áreas en las que pueden formarse atmósferas explosivas (zonas 0, 1 y 2 para gases, vapores y nieblas; 20, 21 y 22 para polvo), a señalizarlas cuando sea necesario y a elaborar y mantener actualizado un documento de protección contra explosiones. Cuando en el mismo centro trabajan varias empresas, también exige coordinación, algo habitual en un almacén con conductores, contratas y personal temporal.
En las zonas clasificadas solo pueden utilizarse aparatos de la categoría adecuada: categoría 1 en las zonas 0 y 20, categoría 1 o 2 en las zonas 1 y 21, y categoría 1, 2 o 3 en las zonas 2 y 22. Los aparatos deben cumplir el Real Decreto 144/2016, que transpone la Directiva 2014/34/UE, y llevar el marcado correspondiente. Las instalaciones eléctricas fijas se rigen además por la ITC-BT-29 del Reglamento electrotécnico para baja tensión.
Por qué afecta a una tableta o a un lector
Un dispositivo corriente lleva batería, electrónica y superficies que pueden calentarse, y no ha sido evaluado como posible fuente de ignición. Por eso, dentro de una zona clasificada, una tableta, un terminal de mano, un teléfono o una cámara son aparatos como cualquier otro y necesitan la categoría que corresponde a la zona. La certificación ATEX de un equipo se reconoce por su marcado: por ejemplo, II 3G para la zona 2 (gases) o II 3D para la zona 22 (polvo). Lo mismo vale para los dispositivos personales de conductores y visitas, que a menudo quedan fuera de los procedimientos del almacén.
Tres opciones para el operador logístico
- Dejar el dispositivo fuera de la zona. Muchas tareas de lectura y registro pueden organizarse de modo que se realicen fuera del área clasificada, con un procedimiento de acceso claro para los teléfonos personales.
- Utilizar equipos certificados para la zona. Existen terminales y tabletas con certificación propia y también fundas ATEX para tablets que permiten utilizar una tableta estándar en las zonas 2 y 22, como la Ex UniCase de Armadex. En ambos casos hay que comprobar que el marcado coincide con la zona.
- Revisar la clasificación. La ventilación, la extracción o el confinamiento de la fuente pueden reducir la extensión de una zona. Es una decisión técnica que corresponde a una persona competente y que debe quedar reflejada en el documento de protección contra explosiones.
Tres preguntas para empezar
¿Dónde hay zonas clasificadas en mi almacén y están señalizadas? ¿Qué dispositivos entran hoy en ellas, propios, de conductores o de contratas? ¿Coincide el marcado de esos dispositivos con la zona? Si alguna de las tres respuestas no está clara, el documento de protección contra explosiones es el lugar por donde empezar.