El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha dado luz verde esta semana al expediente de información pública y se ha aprobado definitivamente el proyecto de construcción para la mejora de la capacidad y funcionalidad de la autovía A-62 entre los municipios vallisoletanos de Simancas y Tordesillas.
Los trabajos cuentan con un presupuesto estimado de 125,5 millones de euros y afectan a una vía con un intenso tráfico pesado en ruta desde Portugal y el suroeste español hacia el norte del páis y otras zonas de Europa.
Actuaciones
El proyecto aprobado define las actuaciones necesarias para mejorar la movilidad, la funcionalidad y la seguridad viaria en el tramo de la autovía entre Simancas y Tordesillas, entre los km 140,5 y 151.
Para ello, se construirá un tercer carril por sentido, se reordenarán los accesos y se remodelarán los cuatro enlaces existentes: Velliza-Villamarciel, San Miguel del Pino, El Montico y conexión con la autovía A-6. Asimismo, se rediseñará el ramal de conexión A-62/A-6 sentido Madrid a la altura de Tordesillas.
Además, se construirán cuatro nuevos pasos superiores, uno de ellos para uso agropecuario; una nueva estructura para el paso inferior de fauna en el entorno del encauzamiento del Arroyo de la Reguera; un viaducto; tres estructuras de ramales en el enlace A-62/A-6 y dos muros de contención de tierras.
Importancia de la Autovía de Castilla
La A-62, conocida como Autovía de Castilla, discurre entre Burgos y Fuentes de Oñoro, en la frontera con Portugal, y forma parte de la Red Transeuropea de Transporte.
Esta vía que facilita la conectividad con territorio nacional y por la que circulan los principales flujos de viajeros y mercancías de tráfico internacional.
En Tordesillas, esta vía de alta capacidad enlaza con la A-6 que se dirige a Galicia.