Logista Freight ha analizado en un informe los principales corredores, productos y modos de transporte del comercio de productos tecnológicos en Europa, que movió en 2025 un total de 350.289 millones de euros. Los flujos comerciales de la industria tech se han más que duplicado a lo largo de la última década y que ya reflejan el auge de la inteligencia artificial.
Los smartphones son el producto tecnológico de mayor peso en el comercio intraeuropeo, con 42.664 millones de euros intercambiados entre los países de la UE-27, lo que representa el 12,2% del total. Por su parte, el análisis de los modos de transporte más utilizados por la industria confirma el liderazgo de la carretera, que acapara más del 90% de los flujos logísticos gracias a las ventajas específicas que proporcionan las soluciones de grupaje y carga completa.
No obstante, hay que tener en cuenta que el sector tecnológico concentra el 12% de los incidentes de robo registrados en Europa, siendo las principales áreas de exposición a nivel nacional Cataluña, la Comunidad de Madrid y la zona del Mediterráneo. El aumento de la actividad delictiva sobre mercancías de alto valor está obligando a las compañías a elevar sus estándares de protección, convirtiendo la gestión de la seguridad en un elemento diferencial dentro de la logística especializada.
Principales corredores
En cualquier caso, España se sitúa ya como el cuarto destino del comercio intraeuropeo, consolidándose como uno de los grandes mercados finales de la UE-27. Países Bajos y Alemania vertebran el comercio tecnológico europeo, acaparando el origen o el destino de los diez principales corredores, siendo el flujo más intenso el que une Países Bajos con Alemania, con 29.018 millones, seguido del eje de Países Bajos a Francia, con 16.158 millones.
Entre los corredores clave aparece también Países Bajos–España, con 7.920 millones. Esta concentración de tráficos en Países Bajos responde al papel de Rotterdam como puerta de entrada de la tecnología a Europa, pues muchos de los contenedores con smartphones, portátiles, chips y componentes que llegan desde China, Estados Unidos, Vietnam o Taiwán al continente lo hacen a través de este puerto, desde donde se redistribuyen en camiones hacia el resto de la UE.
A medida que aumenta la producción en Europa, gana también importancia el transporte, que es clave para la competitividad de una industria que se caracteriza por ciclos de producto cortos, picos de demanda muy concentrados, y tolerancia cero a los retrasos.