Ya ni los camiones de las bandas heavies viajan seguros por las carreteras españolas. Los tipos duros acechan donde menos se espera, siempre desde cunetas, arcenes y áreas de servicio.
Según informa el festival Rock Fest de Barcelona, el camión que transportaba el equipo del grupo Accept se detuvo en un área de descanso de la AP-7 a la altura de Llinars del Vallés, a unos 30 kilometros al norte de Barcelona y fue entonces cuando "tres o cuatro hombres armados con barras de hierro intentaron robar todo lo que pudieron".
Ataque coordinado
Según los organizadores de los conciertos, uno de estos individuos habría tratado de "entrar en la cabina donde estaba el conductor, pero no lo logró".
Mientras tanto, de acuerdo con el relato del comunicado, "los otros se situaron en la parte trasera del camión, rompieron el candado para abrir las puertas y sustrajeron diversos objetos".
En concreto, la banda habría hurtado equipos de iluminación, varios maletines con ordenadores portátiles y otros dispositivos electrónicos, otras pertenencias, así como una guitarra Framus Custom Shop Masterbuilt WH-1 "The Rise of Chaos" de enorme valor sentimental para Wolf Hoffmann, guitarrista titular y único miembro original de la banda.
La banda sigue de gira y ofrece una recompensa de 2.000 dólares a quien pueda aportar información para recuperar un instrumento único.
Sin duda, el incidente es una tachuela más para un grupo de sólida trayectroria y acostumbrado a los sinsabores de la carretera, pero, en su categoría de anécdota que se repite sin cesar con todo tipo de carga, deja por los suelos la imagen que ofrece la seguridad en las carreteras españolas.