La Dirección General de Tráfico pone en marcha desde hoy y hasta el próximo domingo, 19 de abril, una nueva campaña especial de vigilancia y control de la velocidad, junto con las policías locales que se sumen a esta iniciativa de ámbito europeo.
Para el operativo se intensificarán los controles tanto en vías interurbanas como urbanas, con especial atención a los tramos de riesgo asociados a la velocidad y a los puntos donde existe mayor siniestralidad.
Úlitma campaña de velocidad
En la última campaña especial de vigilancia y control de velocidad, entre el 4 y el 10 agosto de 2025, fueron controlados algo más de un millón de vehículos por la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, de los cuales fueron denunciados 68.662, un 6,7%, porcentaje que supone el más elevado de las últimas siete campañas.
A su vez, también las policías locales registraron el porcentaje más alto de la serie, con 312.000 vehículos controlados y 14.336 denuncias interpuestas, un 4,5%.
Estos datos reflejan, según el Ministerio del Interior, la necesidad de mantener acciones preventivas para reducir comportamientos de riesgo al volante.
Controles anunciados
En este sentido, la presencia de controles, que se anunciará a través de los paneles de mensaje variable o de señalización vertical circunstancial, además de sancionar las infracciones, sirve como elemento disuasorio, favoreciendo una conducción más segura.
La velocidad inadecuada se mantiene como tercer factor concurrente más habitual en los siniestros de tráfico y está presente en más del 20% de los casos con víctimas mortales.
En 2024, último año con cifras consolidadas se registraron en España 307 siniestros mortales en los que el exceso de velocidad incidió de manera determinante. Esta cifra supone un incremento de un 5,5% con respecto a los 291 registrados en 2023.
Los datos confirman la relación entre velocidad y riesgo de siniestralidad, ya que el conductor dispone de menos tiempo para reaccionar ante un imprevisto, la distancia de frenado se amplía y el campo visual se estrecha. Además, una velocidad inadecuada también aumenta la gravedad de las secueles en los siniestros.