CETM reclama que la prórroga de las medidas articuladas para paliar los efectos de la guerra de Irán en la economía el pasado mes de marzo "incluya de forma explícita al transporte de mercancías por carretera, no como una concesión extraordinaria, sino como una decisión coherente con la finalidad misma de estas ayudas y con el carácter estratégico que las propias administraciones reconocen al sector".
En particular, la entidad, espera que la prórroga de las ayudas tenga "una visión integral que tenga en cuenta a los sectores que garantizan el funcionamiento diario del país".
Para la organización empresarial, "dejar al transporte fuera de estas medidas supondría ignorar al sector sobre el que se sostiene buena parte de la actividad económica del país".
Bruselas quiere "modular" las ayudas
Sin embargo, al tiempo, Fenadismer advierte de que la Comisión Europea obliga al Gobierno a modular la prórroga de las ayudas por el conflicto de Oriente Medio.
En particular, esta federación asegura que el colegio europeo de comisarios "ha obligado al Ejecutivo central a condicionar y adaptar las nuevas ayudas al contexto internacional actual de los precios de la energía, condicionado por el reciente alto el fuego entre Estados Unidos e Irán".
Fenadismer argumenta que "esta exigencia de Bruselas impide legalmente al Gobierno prorrogar de forma automática el escudo de ayudas aprobado el pasado mes de Marzo. En su lugar, el Estado se verá obligado a modular la intensidad de las medidas económicas a establecer e, incluso, a eliminar algunas de las rebajas fiscales que se encuentran actualmente en vigor".
La prórroga llega este lunes
El Gobierno celebra este lunes, 29 de junio, un Consejo de Ministros extraordinario que aborda este asunto tras las reuniones celebradas por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa con diversos sectores económicos.
En esta misma línea, la confederación también reclama que "se haga efectivo el compromiso relativo al abono de los 20 céntimos por litro de combustible prometidos al sector", ya que "su retraso prolongado genera incertidumbre, erosiona la confianza y, muy especialmente, la tesorería de las empresas y dificulta la planificación empresarial en un contexto económico especialmente complejo".
La patronal argumenta que "el Gobierno tiene la oportunidad de demostrar con hechos que considera al transporte de mercancías por carretera un sector estratégico".