El mercado europeo del transporte por carretera ha registrado un fuerte incremento de la actividad spot durante el primer trimestre de 2026, impulsado por la tensión geopolítica en Oriente Medio y por el encarecimiento de los costes operativos derivados de la subida del combustible. Así se desprende del informe “Key Insights from the Market Q1 2026”, elaborado por la European Road Transport Institute Foundation a partir de datos de Trans.eu, que alerta sobre la creciente presión sobre las cadenas logísticas europeas.
El análisis refleja un crecimiento muy significativo de las ofertas de carga en los principales corredores europeos, especialmente durante el mes de marzo, cuando el mercado experimentó una aceleración mucho más intensa que la habitual tras el invierno. Las rutas de Europa occidental concentraron algunos de los mayores incrementos interanuales, con subidas del 102% en el corredor Francia-Benelux, del 73% entre Francia y Alemania y del 71% entre Alemania y Benelux. También se registraron avances destacados en las conexiones entre Alemania y Polonia, que crecieron un 43%, y entre Polonia y Alemania, con un aumento del 37%, impulsados por la creciente demanda de transporte spot internacional.
Las rutas entre Francia, Alemania y Benelux lideran el crecimiento de la demanda spot.
Desde la entidad responsable del estudio consideran que el comportamiento del mercado no responde únicamente a una recuperación estacional, sino a un entorno de demanda estructuralmente más fuerte. El instituto apunta además que parte del crecimiento refleja un reajuste entre el mercado spot y los contratos a largo plazo, especialmente en aquellos casos donde las tarifas pactadas ya no se ajustan a la realidad actual de costes y explotación derivados de la subida de costes energéticos.
Recuperación parcial de la actividad transportista
El informe también detecta una recuperación parcial de la actividad de búsqueda de transportistas durante marzo, después de un inicio de año marcado por la debilidad de la demanda y por descensos interanuales en numerosos corredores europeos. La evolución más destacada se produjo en el eje España-Francia, donde la actividad aumentó un 29% en marzo tras varios meses de crecimiento moderado, favoreciendo una mayor actividad en el mercado europeo de cargas.
Este cambio de tendencia refleja cómo muchos transportistas están regresando progresivamente a las plataformas digitales atraídos por el aumento de las tarifas y por una mayor fragmentación del mercado spot. La volatilidad del entorno económico y la necesidad de reaccionar con rapidez ante los cambios de demanda están favoreciendo un mayor dinamismo en la contratación inmediata de cargas y una creciente flexibilidad en la gestión operativa del transporte.
El documento también señala que la evolución del mercado spot está trasladando con más rapidez las variaciones de costes a las tarifas finales, algo que no sucede con la misma velocidad en los contratos de larga duración. Esta situación está aumentando la presión sobre cargadores y operadores logísticos, obligados a adaptar continuamente sus estrategias de contratación y planificación ante la elevada incertidumbre del mercado logístico internacional.
Fuerte presión sobre las tarifas
Las tarifas de transporte mantuvieron una tendencia alcista durante todo el trimestre, aunque el incremento se intensificó claramente en marzo. Tras las subidas moderadas registradas en enero y febrero, los aumentos de dos dígitos comenzaron a generalizarse en numerosos corredores europeos, reflejando el impacto directo de la inestabilidad geopolítica internacional.
Entre las rutas con mayores incrementos figura el corredor Polonia-Italia, donde las tarifas crecieron un 14,1% interanual. También destacaron las conexiones Benelux-Francia, con una subida del 13,6%, y Polonia-Alemania, que registró un avance del 13,5%, consolidando una tendencia de fuerte presión sobre los precios del transporte europeo.
El informe concluye que el aumento de los costes energéticos y la creciente dependencia del mercado spot están configurando un escenario de elevada presión para el transporte europeo. En este contexto, la capacidad de adaptación operativa y la flexibilidad contractual se consolidan como factores clave para afrontar un entorno cada vez más volátil e incierto dentro de las cadenas de suministro globales.