El problema de la escasez de conductores de camión no deja de empeorar en Europa. La IRU calcula que en la actualidad ya hay 426.000 puestos vacantes, más del doble de los registrados hace tan solo dos años, y para 2028, la cifra podría superar los 745.000 si no se abordan ya los problemas estructurales que han llevado a esta situación.
Uno de cada tres conductores europeos tiene más de 55 años, y se prevé que casi una quinta parte de la plantilla actual se jubile en los próximos años. En contraposición, los conductores menores de 25 años representan solamente el 6,5% del total, mientras que en Alemania e Italia, esa proporción se reduce a alrededor del 2%.
Ineficiencias silenciosas
La respuesta del sector en la UE ha sido aumentar los salarios entre un 4% y un 5% interanual, pero desde ClassTrucks alertan de que esto "no sirve de mucho para lo que ocurre después de contratar a un conductor, es decir, su rendimiento real". Por ejemplo, muchas empresas hacen que sus conductores roten entre diferentes tipos de camiones, lo que genera ineficiencias.
Al poner a un conductor que ha pasado meses conduciendo un camión a bordo de otro de otra marca y con diferentes características, la conducción se vuelve mucho más exigente, aumentando el riesgo de pequeños errores e incidentes menores, así como las diferencias en el consumo de combustible. De hecho, las técnicas de conducción ecológica son específicas de cada vehículo, como aseguran desde Girteka Training.
Todo esto va generando ineficiencias no registradas que se acumulan silenciosamente en toda una flota a lo largo de meses y años. Por ello, cada vez son más las empresas que buscan disponer de una flota uniforme con las mismas especificaciones, para no asumir el coste de volver a formar a los conductores cuando un nuevo vehículo entra en la rotación.
Estandarización de la flota
En cualquier caso, comprar diez camiones del mismo fabricante no garantiza automáticamente una flota uniforme, ya que como explican en ClassTrucks, un Volvo FH de 2019 y un Volvo FH de 2023 son vehículos bastante diferentes, con software, sistemas de asistencia al conductor y diseños de salpicadero distintos.
Igualmente, un camión de segunda mano sin un historial de mantenimiento claro, o con registros de mantenimiento inconsistentes, probablemente se comportará de forma impredecible. Por ello, en estos casos se recomienda adquirir vehículos de edad comparable, kilometraje similar, especificaciones coincidentes y un historial de mantenimiento verificado.
Del mismo modo, comprar el mismo modelo a varios vendedores tiende a producir resultados menos consistentes que comprar en grandes cantidades a uno solo. En la mayoría de los casos, cabe esperar diferentes niveles de acabado, desgaste e historial de mantenimiento.
Una cuestión financiera
En un mercado con 426.000 puestos vacantes en la actualidad, la decisión sobre qué camiones comprar y a quién comprárselos es determinante para las empresas, y tiene consecuencias directas para la plantilla.
Una flota homogénea facilita la incorporación y retención de conductores, y el establecimiento y seguimiento de los parámetros de rendimiento, pues la familiaridad con el vehículo fomenta la eficiencia y la satisfacción laboral.
Esto no significa que sea preciso comprar camiones nuevos, pues desde ClassTrucks sostienen que los vehículos seminuevos con especificaciones homogéneas, adquiridos con historiales de mantenimiento documentados, ofrecen la misma consistencia operativa a un coste de capital significativamente menor. La cuestión es tener en cuenta la consistencia y no solo el precio de compra a la hora de crear o renovar una flota.