Los radares de la Dirección General de Tráfico recaudaron el año pasado 246,8 millones de euros, según Automovilstas Europeos Asociados.
Esta cifra supone un nuevo récord en multas con un incremento de un 14% con respecto a 2024 que, a juicio de la entidad, se debe principalmente a la activación de nuevos dispositivos estratégicos.
Automovilstas Europeos Asociados calcula que el dinero obtenido por multas de velocidad ya supone un 41,5% del total de los ingresos generados por multas de tráfico en el país.
50 radares concentran 1,3 millones de denuncias
Además, la organización señala "la extrema eficiencia de un pequeño grupo de cinemómetros". En concreto, de los más de 1.000 radares desplegados por toda la geografía española, solo 50 de ellos concentraron 1.342.285 denuncias.
Por comunidades autónomas, la presión sancionadora se concentra en las provincias de Valencia (18,9 millones de euros), Madrid (17,9 millones de euros) y Cádiz (16,5 millones de euros), mientras que baja en Orense (1,3 millones de euros), Cáceres (1,6 millones de euros) y Salamanca (1,8 millones euros).
El punto más crítico para los conductores se encuentra en cinemómetro del kilómetro 326 de la A-7, a la altura de municipio valenciano de La Canyada, con un récord de 90.766 denuncias.
Tras él se colocan el radar del kilómetro 7 de la CV-905 en Alicante, con 72.557 multas, y el del kilómetro 127 de la A-15 en Navarra,