La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha multado con un total de 20,5 millones de euros a Repsol Comercial de Productos Petrolíferos, Solred y Campsa Estaciones de Servicio por "su política comercial de estrechamiento de márgenes abusivo en perjuicio de estaciones de servicio independientes y que compiten con las de Repsol".
Concretamente, Competencia asegura haber acreditado que varias sociedades del Grupo Repsol "desplegaron una estrategia incompatible con su posición de dominio para ganar volumen a sus competidores (estaciones de servicio independientes o de bajo coste), y revertir así la pérdida de ventas y de cuota de mercado que sufrían desde 2019".
Según la Comisión, esta práctica consistió "en incrementar de forma generalizada aguas arriba el precio de venta mayorista de combustibles a las estaciones de servicio independientes y, al mismo tiempo, en aplicar aguas abajo en las gasolineras de la red de Repsol para los clientes profesionales que repostasen gasóleo (GOA) una campaña de descuentos adicionales al descuento de 5 céntimos por litro que la empresa podía establecer como alternativa a la prestación patrimonial de carácter público exigida por el Gobierno".
Además, según el ente regulador, "durante el período sancionado, Repsol tenía una posición de dominio en el mercado mayorista de combustibles de automoción a estaciones de servicio a escala nacional. El derecho de la competencia exige que las empresas en posición de dominio sean especialmente responsables de no restringir la competencia".
Estrechar márgenes y reducir ventas de competidores
Consecuentemente, de acuerdo con el análisis del ente, "todo ello derivó en una práctica de estrechamiento de márgenes, llevada a cabo entre abril y diciembre de 2022, que coincidió con subidas en el precio de los carburantes por la invasión de Ucrania por Rusia. Estas afectaron especialmente al GOA, cuyo precio, durante seis meses de 2022, superó por primera vez al de la gasolina en España".
Además, Competencia insiste en que "de esta forma, determinadas estaciones de servicio independientes redujeron drásticamente su volumen de ventas de combustible GOA a profesionales, mientras que Repsol incrementaba sus ventas y su cuota de mercado".
La entidad concluye que la conducta es "especialmente grave porque los competidores eran estaciones de servicio de bajo coste, que contribuían a dinamizar el mercado en zonas de alta demanda, situadas en áreas fronterizas y/o corredores estratégicos de transporte por carretera".
Además de la sanción de 20,5 millones de euros, de cuyo pago responderán solidariamente las tres filiales de Repsol, las tres entidades tendrán prohibido presentarse a licitaciones públicas para el suministro de gasóleo A por un periodo de seis meses.
Contra esta resolución podrá interponerse directamente recurso contencioso administrativo ante la Audiencia Nacional en el plazo de dos meses a partir del día siguiente al de su notificación.