Este 31 de septiembre se terminan las bonificaciones desplegadas por la Administración central para contener las subidas en los precios de los combustibles que ha provocado la guerra de Irán.
Sin embargo, el panorama en Oriente Medio sigue siendo el mismo que en su momento justificó la adopción de estas medidas.
Ante esta realidad, la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio solicita al Gobierno la adopción urgente de medidas extraordinarias similares a las implementadas con éxito entre el 22 de marzo y el 30 de junio.
Reducción de IVA y del Impuesto de Hidrocarburos
En concreto, la confederación reclama el retorno inmediato de la aplicación de un tipo impositivo reducido del 10% en el IVA para los combustibles de automoción, así como la rebaja temporal del Impuesto Especial sobre los Hidrocarburos.
La entidad asegura haber trasladado formalmente al Ministerio de Economía su "profunda preocupación ante la alarmante escalada que registran las cotizaciones internacionales de los productos petrolíferos".
Según esta patronal, la presión es "extraordinariamente intensa en los mercados de productos refinados, con precios de la gasolina fuertemente disparados y un encarecimiento sin precedentes en el gasóleo", con una coyuntura qie está tensionando de forma extrema los costes de aprovisionamiento de las estaciones de servicio españolas e impactando de manera directa en los precios de venta al público.
De acuerdo con los cálculos de esta entidad, el precio medio de venta al público en la Península y Baleares del gasóleo experimentará a partir del próximo 1 de octubre un incremento de 24,20 céntimos por litro.