Las bombas que surcan los cielos de Oriente Medio les quedan lejos a los ciudadanos europeos. Sin embargo, las consecuencias del enfrentamiento podrían empezar a dejarse notar en toda su crudeza en pocas semanas.
Esta misma semana, el consejero delegado de la petrolera Shell ya ha hablado públicamente de posible escasez en el suministro de combustibles derivados del petróleo en Europa a partir de este mismo mes de abril.
Riesgo de recesión global
Si esto llegara a producirse aumentaría exponencialmente el riesgo de recesión global, especialmente si el precio del barril de petróleo llegara a superar los 150 dólares de cotización en los mercados internacionales.
La Unión Europea parece haberse adelantado a los aconteciientos y ya ha pedido esta misma semana a los Estados miembro que aceleren el almacenemiento de gas ante una posible prolongación del conflicto.
Suministro diversificado
El panorama en el suministro de combustibles en Europa es diverso. En términos generales, la mayor parte de los países tienen diversificado el abastecimiento de derivados del petróleo precisamente para evitar depender en exceso de un pequeño grupo de proveedores.
Pese a ello, esta limitación en la llegada de crudo procedente de Oriente Medio se suma al recorte que se produjo con el suministro desde Rusia por su invasión de Ucrania.
En el caso de España, el país tiene a los Estados Unidos, Mexico y Nigeria como sus principales proveedores de derivados del petróleo. De la zona en conflicto, Arabia Saudí aporta un 5,6% del sumiistro e Irak, un 5,5% del suministro de petróleo al país.