Upta calcula que el proceso de regularización de extranjeros que impulsa el Gobierno podría traducirse en un incremento de alrededor de 70.000 nuevas altas en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.
La organización prevé que cerca del 14% de las personas regularizadas en este proceso opten por desarrollar una actividad por cuenta propia, lo que, según su criterio, "supone una oportunidad estratégica para afrontar uno de los grandes retos estructurales de nuestro país: el envejecimiento de la población activa y, por consiguiente, la inminente jubilación de miles de trabajadores tanto asalariados como personas trabajadoras autónomas".
De igual manera, la entidad estima que la medida "permitirá avanzar de manera decidida en la lucha contra la economía sumergida".
Aportación de 10.500 millones al PIB español
Según Upta, los autónomos inmigrantes generan una aportación cercana a los 10.500 millones de euros al PIB del país y han contribuido con más de 8.500 millones en cotizaciones sociales, mientras que las prestaciones solicitadas no alcanzan los 6.000 millones de euros.
Para la asociación, "el emprendimiento extranjero está siendo determinante para el crecimiento del RETA: en el año 2025, más del 80% de las nuevas altas en este régimen se han producido gracias al trabajo autónomo impulsado por personas de origen foráneo".
En esta misma línea, la organización subraya que esta regulación "llega en un momento especialmente oportuno, ya que numerosos sectores productivos atraviesan dificultades para cubrir vacantes y, al mismo tiempo, miles de pequeños negocios necesitan relevo generacional y mano de obra cualificada".
Sin embargo, UPTA insiste en que "será imprescindible acompañar este proceso con un esfuerzo adicional en formación y recualificación profesional para miles de trabajadores y emprendedores".