La Junta de Extremadura ha entregado a la Guardia Civil seis nuevas básculas móviles para el control de peso de vehículos en carretera.
Con estos equipos se pretende intensificar los controles de peso en carretera y complementar las estaciones fijas de pesaje, con el objetivo de impulsar la seguridad vial y la igualdad en el sector del transporte.
Agilidad en el control
Según el Gobierno extremeño, estas seis nuevas básculas móviles facilitarán a los agentes encargados de la vigilancia del tráfico y del transporte de la región la realización de controles más ágiles en puntos de la red viaria, especialmente fuera del radio de acción de las estaciones fijas de pesaje con las que ya cuenta el Servicio de Inspección de la Consejería de Infraestructuras, Transporte y Vivienda.
Los equipos de última generación que disponen de un ordenador portátil de iguales características a los utilizados en aeronaves militares, con la novedad de que permiten recibir el resultado de peso mediante wi-fi.
Formación
Por otro lado, los agentes recibieron la formación necesaria por parte de los representantes en España del fabricante para el correcto funcionamiento de estos dispositivos, garantizando así un uso eficaz y fiable en las labores de inspección.
Las actuaciones de pesaje de vehículos se enmarcan dentro del plan anual de control de transportes del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, que establece las directrices para la inspección y vigilancia del transporte por carretera.
Consecuencias del exceso de peso
Los excesos de peso en los vehículos de transporte de mercancías sobre la masa máxima autorizada, aparte de los daños que producen en la infraestructura y del peligro que suponen para la seguridad vial, distorsionan la competencia y la ordenación del transporte.
Por un lado, el exceso de peso en los vehículos puede provocar un mayor desgaste y deterioro de sus sistemas de frenado y suspensión entre otros, lo que repercute directamente en la seguridad vial.
Por otro lado, las básculas móviles ayudarán a combatir prácticas de competencia desleal entre transportistas, derivadas del incumplimiento de los límites de carga, garantizando unas condiciones más justas y equitativas para el conjunto del sector.