Tipos de carnet de conducir en España: clases, edades y qué permite cada uno

Cada permiso de conducir marca qué vehículo puedes llevar, a qué edad puedes obtenerlo y qué requisitos exige la DGT. Esta guía repasa todos los carnets vigentes, las licencias especiales, los remolques, el CAP profesional y los próximos cambios que afectarán a conductores, motoristas y profesionales.

04/07/2026 a las 12:15 h
Salir a conducir fuera de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo obliga a llevar el permiso internacional.
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Para circular por las carreteras españolas con casi cualquier vehículo a motor hace falta una autorización administrativa, y conviene saber que los tipos de carnet de conducir en España superan la decena. Cada permiso responde a una clase de vehículo distinta, marca una edad mínima propia y abre puertas laborales muy concretas.

España sigue la clasificación europea, que agrupa los permisos en cuatro grandes familias según se trate de ciclomotores y motos, coches y vehículos ligeros, camiones o autobuses. Obtenerlos pasa por un reconocimiento de aptitudes psicofísicas, un examen teórico y una prueba práctica de conducción.

Quien empieza a plantearse qué permiso necesita suele tener una duda muy parecida. Saber qué habilita cada categoría, a qué edad se alcanza y qué trámite implica ayuda a elegir sin pagar prácticas de más.

El coche y la moto concentran casi todas las dudas, pero el mapa completo es mucho más amplio.

Las motos tienen cuatro permisos distintos según la cilindrada

El primer escalón de la moto se sube muy pronto. La normativa reparte la conducción de dos ruedas en cuatro permisos que crecen con la edad y con la potencia, de modo que cada uno presupone casi siempre el anterior.

Permiso AM (ciclomotores)

El AM es la puerta de entrada a las dos ruedas. Autoriza ciclomotores de dos y tres ruedas de hasta 50 centímetros cúbicos y 45 km/h, además de los cuatriciclos ligeros conocidos como coches sin carnet, con un tope de cuatro kW en los modelos eléctricos.

Su prueba combina un test específico de 20 preguntas, con un máximo de dos errores, y un ejercicio de habilidad en circuito, y puede obtenerse en cuanto la edad mínima del permiso AM queda fijada en 15 años. No permite circular por autopista ni autovía.

Permiso A1 (motocicletas hasta 125cc)

A partir de los 16 años entra en juego el A1, el permiso más habitual entre los adolescentes que se mueven por ciudad. Habilita motocicletas de hasta 125 centímetros cúbicos y 11 kW, alrededor de 15 CV, y también triciclos de motor que no rebasen los 15 kW. Con él ya se circula por cualquier vía.

Permiso A2 (motos de potencia media)

El A2 funciona como peldaño intermedio desde que se introdujo en diciembre de 2009. Permite motocicletas de más de 125 centímetros cúbicos con un tope de 35 kW, cerca de 47 CV, siempre que no deriven de un modelo con más del doble de potencia. La edad mínima son los 18 años.

Permiso A (gran cilindrada)

En lo más alto de la pirámide motera está el permiso A, sin límite de cilindrada ni de potencia. Se obtiene a los 20 años, aunque para los triciclos de más de 15 kW la edad sube a 21, y el permiso A exige dos años de antigüedad con el A2.

No hay examen final, sino un curso de nueve horas que desde el 1 de julio de 2025 da más peso a la circulación real que a las maniobras en circuito. Se reparte en tres horas de teoría, dos en circuito cerrado y cuatro en vías abiertas, con airbag obligatorio en las prácticas.

La DGT impone nuevo equipamiento obligatorio a los motoristas

Más allá de los permisos, el último gran cambio para quien va en moto llegó con la reforma del Reglamento General de Circulación que el Consejo de Ministros aprobó el 23 de junio de 2026.

A partir de ella, la Dirección General de Tráfico exige guantes de protección en las vías interurbanas y calzado cerrado en cualquier vía, una obligación, la del calzado, que entra en vigor el 1 de octubre de 2026. Cada incumplimiento se sanciona con 200 euros.

El casco homologado para motoristas, en cambio, no se exigirá hasta el 1 de octubre de 2027, y la obligación de los guantes queda a la espera de una orden ministerial que fije sus especificaciones técnicas. El casco, además, deberá estar homologado y no solo certificado.

Detrás de la reforma está el aumento de la siniestralidad sobre dos ruedas, con unos fallecidos que pasaron de 218 en 2012 a 299 en 2023. La DGT también prevé actualizar los cursos de recuperación de puntos con un itinerario específico para los motoristas.

El permiso B habilita para conducir turismos y bastante más

Aquí está el carnet que lleva la inmensa mayoría de conductores. El permiso B se identifica con el coche, pero su alcance va mucho más allá del turismo y explica por qué tantos de los tipos de carnet de conducir lo exigen como requisito previo.

Permiso B (el carnet de coche convencional)

Con el permiso B se conducen automóviles de hasta 3.500 kg de masa máxima autorizada y un máximo de nueve ocupantes con el conductor incluido. Permite arrastrar un remolque de hasta 750 kg y, cuando el conjunto no supera los 4.250 kg, también remolques algo más pesados.

Cubre además triciclos y cuatriciclos de motor y, con tres años de antigüedad, las motos de 125 centímetros cúbicos, lo que retrasa esa posibilidad hasta los 21 años. La edad mínima son los 18 años, aunque el examen teórico ya puede prepararse desde los 17 años y nueve meses.

El nuevo carnet B1 (movilidad eléctrica desde los 16 años)

Presentado en junio de 2022, el carnet B1 nació para impulsar el coche eléctrico y ampliar la movilidad fuera de las grandes ciudades. Apunta a los jóvenes desde los 16 años y se sitúa a medio camino entre el AM y el B, sin una versión equivalente para motos.

Conviene aclarar que se trata de un permiso anunciado pero todavía no vigente en España, ya en uso en países como Francia, Portugal o Italia.

Permitiría conducir los cuadriciclos de la categoría L7e, con un peso de hasta 400 kg, o 550 kg si transportan mercancías, una potencia máxima de 15 kW y una velocidad de hasta 90 km/h que les abriría el paso a la autopista y la autovía.

Autorización B96 y permiso B+E (para arrastrar remolques)

La frontera entre un permiso y otro la marca el peso del remolque. Con el carnet B basta para los remolques ligeros de hasta 750 kg, pero al superarlos, y siempre que el conjunto quede por debajo de 4.250 kg, hace falta la ampliación B96.

Esta extensión no obliga a repetir la teoría, aunque sí a superar una prueba práctica de enganche y aparcamiento sin margen de error, más una prueba en vía abierta. Su coste ronda entre 300 y 400 euros, sumadas las tasas de Tráfico, cercanas a 95 euros.

Cuando el conjunto rebasa los 4.250 kg ya no basta la B96. Para esos casos aparece el permiso B+E, que habilita a circular con un coche o una furgoneta y un remolque pesado, útil para caravanas o remolques de animales, y se obtiene desde los 18 años.

Conducir motos de 125cc con el carnet B exige un curso específico

Una de las novedades que más afecta a los conductores de coche tiene que ver con las motos, aunque todavía está pendiente de aprobación definitiva.

La Dirección General de Tráfico prepara un curso obligatorio para quienes quieran usar el permiso B, y sus tres años de experiencia, para llevar una moto de 125 centímetros cúbicos. Se inspira en el modelo francés, rondaría las siete horas sin examen final y no sería retroactivo, así que quien ya circula con una de estas motos quedaría exento.

Los permisos C y D habilitan para vivir de la conducción

Cuando la conducción deja de ser un medio para moverse y se convierte en oficio, entran en escena las categorías C y D. Una agrupa el transporte de mercancías y la otra el de viajeros, y ambas exigen disponer ya del permiso B en vigor.

Categoría C (permisos C1 y C para mercancías)

El C1 abre el grupo de los camiones. Autoriza vehículos de mercancías que superen los 3.500 kg sin pasar de 7.500 kg, con hasta nueve ocupantes y un remolque ligero de 750 kg, y se obtiene a los 18 años.

El permiso C va más allá y cubre los vehículos que rebasan los 3.500 kg sin tope superior, también con remolque de hasta 750 kg. Para acceder a él no hace falta tener antes el C1, ya que se puede saltar directamente desde el carnet B.

Qué vehículos puede conducir quien tiene el carnet C

Conviene precisar qué queda dentro y qué fuera de este permiso. Con el carnet C se manejan camiones rígidos y furgonetas de gran tonelaje, pero no los conjuntos con remolques de grandes dimensiones, porque el tope se queda en 750 kg. Para arrastrar algo más pesado hay que dar el salto al C+E.

Su examen incluye un test específico sobre camiones, un ejercicio en circuito cerrado con estacionamiento, marcha atrás en curva y aproximación al muelle de carga, y una prueba final de circulación en carretera.

Categoría D (permisos D1 y D para viajeros)

El bloque de los autobuses se divide igualmente en dos. El D1 autoriza vehículos de hasta 16 pasajeros además del conductor y una longitud que no supere los ocho metros, con remolque ligero de 750 kg, y arranca a los 21 años.

El permiso D amplía el alcance a los vehículos de más de ocho pasajeros y, en su versión general, el carnet D solo se obtiene a partir de los 24 años. Ambos exigen el permiso B en vigor, y al D se puede acceder sin pasar antes por el D1.

El CAP certifica la aptitud profesional para mercancías y viajeros

Tener el carnet de camión o de autobús no basta para vivir de ello. Quien quiera dedicarse al transporte necesita además el certificado de aptitud profesional, el CAP, exigido tanto para mercancías como para viajeros y que se obtiene tras superar un examen oficial de 100 preguntas.

Su cualificación inicial admite dos modalidades: la ordinaria, de 280 horas, y la acelerada, de 140 horas. Ese certificado inicial permite además rebajar las edades de acceso, de modo que el D1 se alcanza a los 18 años y el permiso D a los 23, 21, 20 o incluso 18 años según la modalidad y con limitaciones de recorrido.

El CAP tampoco dura para siempre: cada cinco años obliga a un curso de formación continua de 35 horas para mantener la habilitación en vigor.

La letra E amplía cualquier permiso para los remolques más pesados

La letra E nunca viaja sola.

Funciona como una extensión que se suma a un permiso ya existente para enganchar remolques de más de 750 kg, y por eso la Dirección General de Tráfico solo la expide a quienes ya son titulares de los permisos B, C, C1, D o D1.

Permisos C1+E, C+E, D1+E y D+E (remolques pesados y tráilers)

Cada permiso tiene su versión con remolque pesado. Así nacen el C1+E, el C+E, el D1+E y el D+E, además del B+E ya mencionado. El más exigente es el C+E, el conocido como carnet de tráiler, con prácticas en un vehículo articulado de grandes dimensiones.

La mayoría de estas extensiones piden haber cumplido los 21 años. Obtener una de las superiores arrastra otras de forma automática, ya que el C+E, por ejemplo, concede también el D+E cuando su titular dispone del permiso D.

Licencias LCM y LVA (movilidad reducida y vehículos agrícolas)

Junto a los permisos convencionales existen dos licencias para casos muy concretos. La LCM se reserva a las personas con movilidad reducida que necesitan un vehículo adaptado y se obtiene desde los 14 años. La LVA habilita los vehículos agrícolas autopropulsados que no superen los 45 km/h, desde los 16 años.

En ambas, la vigencia es de 10 años hasta los 65 y de cinco a partir de esa edad.

La autorización ADR habilita para transportar mercancías peligrosas

Transportar mercancías peligrosas requiere un permiso aparte. La autorización ADR es complementaria a los permisos B, C, C1, D o D1 y obliga a tener ambos documentos en vigor. Para solicitarla se necesita, como mínimo, un permiso B con más de un año de antigüedad.

Su vigencia es de cinco años hasta los 65 y se acorta a tres a partir de esa edad.

El sector del transporte emplea a miles de conductores en España

Más allá de la teoría, cada permiso se traduce en oportunidades de trabajo. El carnet D abre la puerta a conducir autobuses y el C al transporte en camión, un oficio donde lo que gana un camionero cambia mucho según la ruta y el contrato; los permisos de moto y de coche dan salida en el reparto, la mensajería o la conducción para terceros.

Varios de estos carnets suman además puntos en algunas oposiciones y permiten emplearse tanto en compañías públicas de transporte como en empresas privadas. Por eso elegir el permiso adecuado importa cuando hay un objetivo laboral detrás.

La DGT regula la renovación de los tipos de carnet de conducir y sus duplicados

Ningún permiso dura para siempre.

El carnet B mantiene una vigencia de 10 años hasta los 65 y de cinco a partir de ahí, mientras que los permisos profesionales de las clases C y D se renuevan cada cinco años hasta los 65 y cada tres después. La duración real puede acortarse según los puntos del titular o su salud.

Dónde renovar el carnet de conducir (Jefatura Provincial o centros de reconocimiento)

Renovar el permiso se puede hacer en la Jefatura Provincial de Tráfico o en un centro médico de reconocimiento de conductores. En el primer caso hay que aportar la solicitud oficial, la tasa, el informe de aptitud psicofísica telemático, un documento de identidad en vigor y una fotografía actualizada.

En el centro médico la propia exploración genera ese informe psicofísico y se abona allí la tasa, lo que concentra el trámite en una sola visita.

Duplicado del carnet por pérdida extravío o robo

El duplicado resuelve los disgustos más comunes. Procede en caso de sustracción, extravío o deterioro del permiso original, y para tramitarlo hacen falta el impreso oficial, la tasa según el caso y un documento de identidad en vigor.

Solo se pide fotografía cuando el carnet sigue expedido en el antiguo soporte de cartulina, ya que las tarjetas de plástico no la requieren.

El permiso internacional de conducir (para conducir fuera de la UE)

Salir a conducir fuera de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo obliga a llevar el permiso internacional. Es una autorización complementaria que recoge los datos del titular en varios idiomas y conviene acompañar siempre del permiso español en vigor.

Su validez es de un año y queda supeditada a la del permiso nacional, de manera que quien haya perdido todos sus puntos tampoco podrá obtenerlo.

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