El Gobierno mantendrá por cuarto año consecutivo la dotación presupuestaria de las ayudas al abandono de la actividad dirigidas a transportistas autónomos, debido a la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado. La decisión ha caído como un jarro de agua fría en el sector del transporte, que reduerda que esta es la única vía que permite actualmente a los transportistas autónomos poner fin a su actividad antes de alcanzar la edad ordinaria de jubilación.
Estas subvenciones, impulsadas por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible desde hace décadas, tienen como objetivo facilitar la retirada de profesionales de edad avanzada, habitualmente más de 64 años, o con incapacidad permanente, permitiéndoles abandonar la actividad con una compensación económica.
A pesar de su importancia, desde 2023, esta línea de ayudas cuenta con "una partida presupuestaria muy exigua", según la CETM, que la considera "claramente insuficiente" para cubrir la demanda del sector. Es más, en las últimas convocatorias apenas se ha podido atender ni al 20% de los transportistas que las solicitan.
Por ello, la Confederación ha reclamado al Gobierno revise esta dotación y la incremente de forma significativa, al menos duplicando el presupuesto actual, para que un mayor número de profesionales pueda acogerse a esta medida.
Para este ejercicio, el ministerio ha destinado una partida de 9.750.000 euros, 30.000 euros menos que en 2025, pese a que el año pasado se quedó una cantidad ingente de solicitantes sin poder acceder a estas ayudas.
De esta cantidad, un máximo de 9.600.000 euros se repartirán entre los beneficiarios resultantes, mientras que los 150.000 euros restantantes se reservan para pagar los potenciales recursos estimatorios interpuestos contra la resolución definitiva de las ayudas.
En porcentaje, esta subvención ha llegado a un 17,7% de los transportistas autónomos que las han pedido. Una situación similar se ha repetido también en 2023 y 2024.
