GMF ha puesto en marcha este verano sus nuevas instalaciones de mantenimiento ferroviario en la localidad vallistoletana de Medina del Campo.
El complejo tiene más de 21.700 m2 de superficie y está concebido para realizar labores de mantenimiento preventivo y correctivo de material rodante ferroviario.
Además, las instalaciones, ubicadas en un punto estratégico del Corredor Atlántico, reforzarán la capacidad operativa de GMF y contribirán a mejorar la fiabilidad, eficiencia y disponibilidad de los servicios ferroviarios.
En este sentido, la infraestructura ha sido diseñada para optimizar los procesos de mantenimiento y responder a las necesidades actuales y futuras del sector.
12 vías en tres haces
Así pues, las instalaciones disponen de 12 vías distribuidas en tres haces, de las cuales cuatro están electrificadas, además de fosos de mantenimiento interiores y exteriores. Esta configuración permite llevar a cabo intervenciones de forma más segura y eficiente, favoreciendo una mayor flexibilidad operativa y una gestión más ágil de los trabajos de mantenimiento.
Con esta nueva infraestructura, GMF consolida su presencia en uno de los principales ejes ferroviarios de la península ibérica y refuerza su contribución al desarrollo de una movilidad más eficiente y sostenible.
Así mismo, el proyecto favorece la generación de empleo cualificado y actividad económica en el entorno de Medina del Campo.