Faprove y Mafex han aprovechado una reunión mantenida con responsables del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para reclamar que se incluya al ferrocarril entre los modos de transporte que recibirán ayudas al combustible en el marco del Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio, así como medidas para compensar al sector por los cortes en la infraestructura como consecuencia de las obras.
Preocupación en el corredor de Andalucía
En particular, en el sector existe preocupación por el corte del corredor de Andalucía, que previsiblemente saturará la ruta alternativa por Extremadura, incrementando los costes y los tiempos de tránsito y poniendo en riesgo la competitividad del transporte ferroviario en dicha ruta.
A este respecto, se ha solicitado la intervención ante Adif para consensuar los cortes de la red con los operadores, con el fin de planificar las obras y los planes alternativos de transporte con la suficiente antelación.
Así mismo, en esta misma línea, se ha pedido el apoyo del Ministerio para la modificación del actual mapa de rutas silenciosas, con el objetivo de lograr un mayor equilibrio y alineación con el de otros países europeos.º
De igual modo, se ha puesto de manifiesto la falta de espacios de estacionamiento para material remolcado nuevo, especialmente el destinado a autopistas ferroviarias, actualmente afectado por los trabajos para la puesta en marcha de estas redes. A esta situación se suma la petición de liberar superficie ocupada por vagones obsoletos de otras compañías.
Adicionalmente, se solicitó la inclusión de una representación del ferrocarril privado en el Consejo Nacional de Transportes Terrestres, así como la revisión de los datos relativos al número de vagones privados recogidos en el Observatorio del Transporte y la Logística en España para incluir a todos los propietarios de vagones registrados en España.
Riesgo de discriminación
Por último, Faprove también alerta del riesgo de discriminación del ferrocarril en el proceso de descarbonización en la tracción diésel, a pesar de tratarse del modo de transporte más eficiente y con menor impacto ambiental.
Por ello se ha insistido en la importancia de avanzar hacia una transición ecológica realista y tecnológicamente viable, alineada con las capacidades del sistema ferroviario y su ya demostrado liderazgo ambiental, impulsando la adopción de medidas que puedan incentivar la eficiencia operativa sin generar costes desproporcionados para el sector.