La Asociación Española del Transporte ha puesto en marcha una delegación en Canarias, concebida como un Nodo Atlántico de Innovación en Transporte y Logística, para avanzar en el desarrollo de un ecosistema logístico digital, avanzado y sostenible, adaptado a las necesidades específicas del archipiélago.
Este nuevo proyecto nace con el objetivo de conectar conocimiento, empresas, administraciones y tecnología en un territorio en el que la conectividad interinsular, el abastecimiento diario y la competitividad turística dependen del sector del transporte. Canarias cuenta con ocho islas habitadas, más de 16 millones de turistas anuales, dos grandes puertos en Las Palmas y Tenerife y ocho aeropuertos.
Con un marco regulatorio como Región Ultraperiférica de la UE, se trata de un puente natural de última milla hacia África Occidental y un eje tricontinental entre Europa, África y América. Por ello, desde la delegación se buscará transformar en una oportunidad la complejidad de este territorio insular fragmentado, apostando por cuatro ejes prioritarios:
- Conectividad inteligente: Optimización de rutas interinsulares, integración multimodal (marítimo-aérea-terrestre) y uso de modelos predictivos de demanda vinculados al turismo.
- Digitalización del ecosistema: Impulso a los puertos inteligentes, uso de IA en operaciones logísticas y creación de plataformas de datos compartidos para mejorar la trazabilidad, anticipar necesidades y reducir ineficiencias.
- Logística turística: Gestión eficiente de la última milla en destinos hoteleros y sincronización de las cadenas de suministro con los niveles de ocupación.
- Sostenibilidad y energía: Apuesta por la electrificación de flotas, el desarrollo del hidrógeno verde y la reducción de la huella ambiental del transporte turístico.

La delegación se articulará a través de grupos de trabajo específicos en movilidad turística, logística interinsular, innovación portuaria y aplicación de datos e IA, que facilitarán el diálogo entre sectores estrechamente interconectados en las islas: turismo, transporte, logística, tecnología, energía e instituciones públicas.
Además, la representación territorial de la AET potenciará el rol del archipiélago como un entorno controlado y medible en el que se pueen testar proyectos piloto, nuevos modelos de gestión y herramientas digitales que puedan ser escalables a otros territorios insulares o regiones con alta dependencia del transporte.