Marruecos vuelve a dar una nueva vuelta de tuerca en su apuesta por desarrollar nuevas infraestructuras portuarias que le permitan convertirse en un actor clave en los tráficos marítimos que cruzan el estratégico estrecho de Gibraltar.
El príncipe heredero Moulay El Hassan ha inaugurado esta misma semana la primera terminal de contenedores de Nador West Med, que gestionarán conjuntamente Marsa Maroc y TIL, y que ha supuesto una inversión de más de 450 millones de euros.
Las instalaciones disponen de 1.520 metros lineales de muelle, un calado de 18 metros y 70 hectáreas de explanada. Las autoridades marroquíes esperan que esta terminal tendrá, para 2030, capacidad para mover 3,5 millones de contenedores.
Una segunda terminal el año que viene
Además, Nador West Med contará con una segunda terminal de contenedores, la oeste, que explotarán a partir de abril de 2027 la propia Marsa Maroc y CMA-CGM. Estas instalaciones tendrán capacidad para 1,8 millones de contenedores
El Gobierno marroquí estima que ambas instalaciones de Nador West Med se complementarán de manera estratégica con las existentes en Tánger Med para ofrecer unas infraestructuras diversificadas y competitivas.
Además, en este mismo enclave, el reino alauíta prevé construir también una terminal de hidrocarburos con capacidad potencial de 4 millones de m3, así como una terminal de GNL, otra para graneles sólidos y una última de mercancía general
En paralelo, Marruecos trabaha también en el proyecto de ampliación de Tánger Med, con las obras de Tánger Med 3, que contará con 1.200 metros de muelles, una capacidad adicional de 4,5 millones de contenedores al año y una nueva terminal que explotará Maersk–APM en régimen de concesión.
El objetivo del Gobierno marroquí es que Tánger Med alcance una capacidad total de 20 millones de contenedores, para situarse entre los diez principales puertos de contenedores del planeta.
Marruecos aspira a convertirse en puente marítimo tanto en líneas con Europa, en competencia directa con Algeciras, como en el mayor número de rutas que están desplegando las grandes navieras en África, y especiamente en su fachada atlántica.