La dársena de pesqueros del puerto de Melilla ha tenido desde su puesta en funcionamiento una evolución que le llevado de ser una única zona abrigada para fondeo de barcazas, a convertirse en un puerto comercial, puerto pesquero y dársena náutico–deportiva en la actualidad, dotada de dos pantalanes fijos y un pantalán flotante.
El temporal de abril de 2022 provocó diversos daños en embarcaciones y dos pantalanes flotantes quedaron parcialmente inutilizados, por lo que los responsables de la rada consideran necesaria la reubicación de algunas embarcaciones en espacios más abrigados.
Inversión de 664.000 euros
Por ello, la Autoridad Portuaria ha adjudicado los trabajos de demolición de dos pantalanes fijos existentes en la dársena de pesqueros a Jarquil Construcción por un importe de 644.080,52 euros y con un plazo de ejecución de cuatro meses.
En la actualidad, el mayor de estos pantalanes se encuentra en estado ruinoso y no presta ningún servicio. A su vez, el segundo pantalán permite el amarre de embarcaciones recreativas en el puerto, pero también se encuentra en un estado de deterioro avanzado.
Con más detalle, las labores se llevarán a cabo con la construcción de una mota auxiliar provisional que se ubicará lo cerca posible al pantalán, pero sin llegar a interferir con su superestructura.
Según los responsables de la rada, esta solución, aunque más compleja que otras dos variantes contempladas y desechadas, permite la retirada de los cajones que componen las pilas sin necesitar una grúa, demoliéndolos y sacándolos junto con el material de la mota.