El puerto de Santander proyecta una reordenación integral de Marina del Cantábrico

El puerto de Santander invertirá 40 millones de euros en un nuevo enclave estratégico para la náutica deportiva con dos nuevas marinas y un varadero.

09/04/2026 a las 13:12 h
La iniciativa dará soporte a atraques de mayor eslora y a un flujo creciente de embarcaciones de tránsito.
La iniciativa dará soporte a atraques de mayor eslora y a un flujo creciente de embarcaciones de tránsito. Foto: Autoridad Portuaria de Santander

La Autoridad Portuaria de Santander ha presentado esta semana su proyecto de reordenación integral de Marina del Cantábrico.

Esta operación tiene como objetivo convertir esta zona en un enclave estratégico de la náutica deportiva en la bahía de Santander que actúe como motor de la economía azul de la región, en línea con el Plan Estratégico 2030 del ente gestor portuario santanderino.

40 millones de euros de inversión

La iniciativa, cuya aprobación se propondrá al Consejo de Administración de la institución en su reunión de este viernes, supone una inversión de cuarenta millones de euros y se dividirá en el otorgamiento de tres concesiones diferentes.

En su conjunto, este planteamiento afectará a 177.800 m2 de lámina de agua y 53.700 m2 de superficie terrestre para dar soporte a una tendencia hacia atraques de mayor eslora y un flujo creciente de embarcaciones de tránsito.

Particularmente, las tres concesiones planteadas pasan por una marina, una nueva instalación náutico-deportiva en la zona oeste de la dársena y una nueva infraestructura de varadero, reparación, construcción y puesta en seco de embarcaciones.

Dos marinas

Para la marina de la zona este se plantea una capacidad mínima qde 850 amarres, de los que un 60%, como mínimo, deberá estar destinado a esloras iguales o menores a ocho metros; un 30%, como mínimo, a esloras entre 8 y 12 metros y un 10%, como máximo, a esloras entre doce y dieciocho metros. 

La concesión, cuyo plazo será de treinta años, incluye también el actual edificio de Capitanía que deberá estar abierto al público y en el que podrán establecerse usos de oficina, aseos, duchas, restauración o el desarrollo de actividades sociales y culturales. 

A su vez, la marina de la zona oeste nace con el objetivo de dar respuesta a la demanda de puestos de amarre, actualmente no cubierta, y de acoger embarcaciones de mayor eslora.

El concesionario deberá reservar al menos un 5% del total de amarres para embarcaciones de más de dieciocho metros de eslora, así como un 10% para amarres destinados a embarcaciones de tránsito, siendo la capacidad estimada de entre 600 y 700 amarres, en función de la distribución de esloras que proponga cada licitador.

La concesión, que también cuenta con un plazo de treinta años, incluye una parcela en la que podrán desarrollarse usos y servicios asociados a la explotación náutico-deportiva, así como una estación de servicio de combustible para atender las necesidades de las embarcaciones y, de manera opcional, de vehículos.

Varadero

Por último, la concesión del varadero cuenta también con un plazo de treinta años y  está destinada a la construcción, adecuación y explotación de una instalación para la varada, mantenimiento, reparación, construcción y puesta en seco de embarcaciones, que permita atender la demanda creciente de estos servicios vinculados a la actividad náutica.

La instalación incluye una lámina de agua de 3.600 m2 que se corresponde con la zona colindante al muelle que cierra la dársena por el este, para permitir tanto la espera como las maniobras necesarias para el izado de las embarcaciones, así como una superficie terrestre de 30.200 m2.

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