El puerto de Tarragona tendrá listo en mayo el pliego para licitar la explotación de la terminal intermodal de Guadalajara-Marchamalo, cuya adjudicación se prevé en el segundo semestre del año con el fin de comenzar a operar en 2027. El proyecto, que marcará el desembarco definitivo del enclave en la logística del centro peninsular, contempla además la posible participación del puerto de Barcelona en su modelo de gestión.
Así lo ha anunciado el presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona, Santiago J. Castellà, quien ha destacado el papel estratégico de esta infraestructura para reforzar la conectividad y la intermodalidad. La colaboración con Barcelona, aún en estudio, permitiría ampliar el alcance del proyecto y consolidar la terminal como nodo de referencia en el Corredor del Henares.
Un importante salto en el tráfico de contenedores
La terminal está llamada a suponer un importante impulso para el tráfico de contenedores del puerto tarraconense. Frente a los 15.563 TEUs de tráfico total de contenedores registrados en el puerto en 2025, las previsiones adelantadas durante la presentación del proyecto realizada en el salón de plenos del Ayuntamiento de Marchamalo apuntan a alcanzar los 120.000 TEUs en 2030 gracias a la nueva infraestructura.
La terminal está llamada a suponer un importante impulso para el tráfico de contenedores del puerto tarraconense, con la previsión de alcanzar los 120.000 TEUs en 2030.
Este crecimiento refleja la apuesta del puerto por diversificar su actividad y ganar peso en el transporte intermodal, aprovechando la elevada demanda logística de la zona centro y su conexión ferroviaria con la fachada mediterránea, con tiempos de tránsito estimados en unas seis horas.
Con una inversión de 30 millones de euros y con el apoyo financiero de la Unión Europea a través de los fondos Next Generation, la terminal se configura como una pieza clave para mejorar la competitividad logística, impulsar el transporte ferroviario y reforzar el desarrollo económico del entorno.