El Ministerio de Cultura ha dado inicio esta semana al expediente de declaración como Bien de Interés Cultural en la categoría de monumento del silo de grano del puerto de Santa Cruz de Tenerife.
El trámite otorga al activo la máxima categoría de protección del patrimonio histórico español y supone un nuevo reconocimiento al rico patrimonio histórico asociado a la actividad industrial de los puertos españoles.
Ubicado en la Autovía de San Andrés, en el acceso al dique del este del puerto de Santa Cruz, el se sitúa en terrenos de dominio público estatal y su titularidad corresponde a la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife.
Ejemplo de arquitectura racionalista
El silo de Santa Cruz de Tenerife se proyectó en los años 50 del siglo XX y se inauguró en 1965. Funcionó como silo de tránsito hasta 1989 y es el único ejemplo de silo de grano tipo P que se conserva actualmente en España, tras la demolición del de Málaga en 2006.
El silo mide más de 30 metros de altura y tiene una gran presencia en el entorno de la ciudad por su estructura volumétrica, altura y ubicación.
Ocupa una superficie de 1.836,43 m2 y se compone de dos estructuras principales: la torre de elevación en la que se conserva la maquinaria original y completa in situ, y un gran bloque de almacenamiento compuesto por 65 celdas o silos verticales, coronado por una galería horizontal de transporte y reparto. Además, el silo cuenta con dos anexos, en los que se ubican oficinas, un taller y naves industriales de almacenaje.
Se trata de un edificio de corte racionalista, integrado en la Red Nacional de Silos y Graneros, un sistema de almacenamiento de trigo en el que prima su función, los juegos volumétricos y la ausencia de ornamentos.
Se estima que el silo del puerto de Santa Cruz de Tenerife constituye un testimonio histórico clave para entender la historia de los planes de autarquía y autoabastecimiento iniciados por el franquismo tras la Guerra Civil.