La cuestión de los costes siempre está presente para las empresas de transporte. Según un estudio que hemos hecho en Webfleet Solutions sobre los problemas más acuciantes para los gestores de flotas de transporte, el principal es la reducción de costes de combustible. El segundo, la reducción de costes de mantenimiento y el tercero, la ampliación de la vida útil de los vehículos. Es decir, costes, costes y costes.

Y eso que, en el momento de realizar la encuesta, los costes de combustible aún no habían alcanzado los máximos históricos con los que nos encontramos ahora. Hoy en día rentabilizar una flota de transporte es más complejo que nunca.

Entre los costes que tienen que afrontar los operadores de transporte, hay factores sobre los que no se puede actuar, como pueden ser la depreciación de los vehículos o el impuesto de circulación. Pero hay áreas donde sí que se pueden tomar medidas. Y aquí, la tecnología es un aliado clave.

Mantener los vehículos en condiciones óptimas es esencial para la seguridad vial y para poder realizar los servicios de la forma correcta. También es vital para ampliar la vida útil de los vehículos  y para evitar tiempos de inactividad. Sin embargo, hay muchas empresas que no se toman el mantenimiento como una tarea prioritaria.

Entre los factores que incrementan los costes de reparación y mantenimiento se encuentra el de una programación deficiente y la falta de comprobaciones de vehículos y neumáticos. También una conducción insegura impacta de forma negativa, así como la detección tardía de daños.

Si los costes de combustible siempre han sido imprevisibles, más aún en este momento, siendo imposible adivinar hasta dónde pueden llegar. Aunque se tomen medidas al respecto, como bajar los impuestos para los hidrocarburos, el coste seguirá siendo alto para las empresas.

Hoy en día, con los costes de combustible en máximos históricos, rentabilizar una flota de transporte es más complejo que nunca.”

Por tanto, lo único que pueden hacer las organizaciones de transporte al respecto es intentar consumir menos. Uno de los factores que aumentan el gasto y en el que sí que puede actuar el gestor de flotas es en el estilo de conducción. Desde la aceleración y desaceleración innecesarias hasta el ralentí, existe una larga lista de hábitos de conducción ineficientes.

Otros factores son la presión inadecuada de los neumáticos (las fugas lentas o la falta de mantenimiento incrementan el consumo), la resistencia a la rodadura (cuanta más resistencia más consumo) y el kilometraje (con rutas más inteligentes se pueden reducir kilómetros y, de paso, litros consumidos).

Con una solución como la de Webfleet Solutions se puede ahorrar alrededor de un 15% en costes de mantenimiento y combustible. ¿Cómo? Desde el análisis de los datos de conducción para evitar malos hábitos al volante que llevan a un consumo mayor, a la recomendación de los neumáticos más adecuados según el tipo de servicios que se realizan o la planificación de rutas. También optimizando el mantenimiento con datos del vehículo en tiempo real y planificando los tiempos de inactividad de la forma  en que impacten menos en el negocio.

Las medidas adecuadas para reducir costes pueden variar en función de la empresa y el vehículo en particular. En cualquier caso, es fundamental encontrar el enfoque adecuado. La forma de gestionar los costes de la flota puede ser clave para mantener los camiones en la carretera y el negocio en marcha.