El sector del transporte frigorífico, siempre competitivo y trabajando con estrechos márgenes, se enfrenta nuevamente a un momento de cambios, obligado por la llegada de las nuevas tecnologías, las posibles modificaciones en la normativa internacional y un Brexit que podría alterar las actuales relaciones comerciales con Reino Unido.

Los volúmenes del transporte frigorífico siguen creciendo, pero los precios no lo hacen en consonancia, presentando de hecho incrementos residuales en el transporte de última milla y larga distancia. Al mismo tiempo, el sector ve cómo siguen aumentando sus costes, mientras trata de manejar la imparable transformación de sus procesos de trabajo.

Precisamente la campaña de frutas y hortalizas ha registrado datos muy positivos en 2018, pese al difícil arranque motivado por las protestas de los ‘chalecos amarillos’ en puntos clave entre España y Francia. No obstante, aunque la exportación ha mantenido un ritmo bastante regular, se ha resentido la rentabilidad.

Mención aparte merece la exportación hacia Reino Unido, pues pese a que la amenaza de un Brexit duro sigue planeando sobre el sector, la campaña se ha cerrado con unos niveles similares a los del ejercicio anterior.

El país es actualmente el quinto mercado internacional más importante para España, con una incidencia especialmente significativa en determinados productos. Unos 8.000 vehículos pesados se dedican en España al transporte de mercancías por carretera entre ambos territorios, pero la cifra podría reducirse a una décima parte si vuelven a introducirse las autorizaciones bilaterales.

Por el contrario, el sector del transporte frigorífico tiene ante sí grandes perspectivas en determinadas áreas, como la distribución urbana, dado que el fuerte crecimiento del comercio electrónico ha revolucionado el reparto de productos perecederos.

Los volúmenes del transporte frigorífico siguen creciendo, pero los precios no lo hacen en consonancia.

Aunque por el momento, las cifras de ventas de productos de alimentación son exiguas en lo que se refiere a los hogares, todo apunta a que vivirán un fuerte crecimiento una vez que los compradores se hayan adaptado por completo a la compra ‘on-line’.

Asimismo, el envío de productos médicos y farmacéuticos está viviendo un fuerte desarrollo de la mano de un transporte frigorífico cada vez más adaptado a las demandas y necesidades de los clientes, tanto en lo que se refiere al transporte por carretera, como al marítimo o el aéreo.

El futuro del sector pasa, sin duda, por la introducción de nuevas tecnologías para mejorar tanto la propia operativa como la gestión de flotas o incluso la propia gestión empresarial, pudiendo ayudar a reducir los costes de los transportistas, mejorar su competitividad y planificar de un modo más adecuado los envíos.