La realidad es un rodillo que sepulta el pasado, pero hace algo más de un año, a comienzos de 2021, el transporte de mercancías por carretera volvió a dar una nueva muestra de su capacidad para dar servicio en las peores circunstancias.

Un temporal, con el inolvidable nombre de ‘Filomena’, volvió a poner contra las cuerdas la economía de gran parte del país y de nuevo los camioneros volvieron a impedir que la cosa fuera a mayores.

Empezaba el ejercicio con mayor incertidumbre añadida, pero, poco a poco, se fue recuperando cierto tono, aunque con la economía pendiente del impacto de las diferentes variantes de covid que se fueron sucediendo con los meses y hasta acabar el año con una nueva variante, la llamada ómicron.

En este contexto incierto, sí hay algo que se ha mantenido constante, bien lo saben los transportistas, han sido los incrementos de los costes, principalmente del gasóleo, que ha visto una escalada brutal en todo el año, aunque tampoco conviene olvidarse de otros costes que también han ido creciendo y que también incluyen al gas natural.

Durante el pasado 2021 el sector se ha visto sometido a otro año más de incertidumbre, con escasez de conductores y aumentos de costes, especialmente del gasóleo».

Además, si 2021 se abrió con un temporal, el año terminó con una amenaza de paro patronal que, merced a un acuerdo in extremis, quedó solo en simple posibilidad.

Raquel Sánchez tomaba el mando del Minsterio de Transportes el pasado mes de julio.

Entre medias, el transporte de mercancías ha vivido un año de recuperación. Con luces y sombras.

Entre las primeras, cabe destacar la aprobación de la ansiada Ley de Morosidad, una norma que el sector llevaba años aguardando y que ahora ya tiene, aunque sigue esperando a que surta efectos y que los precios de los servicios permitan a los empresarios mejorar la rentabilidad en un sector exhausto.

Por contra, entre las sombras está un año más la escasez de conductores profesionales.

El colectivo envejece a pasos agigantados y no se consigue un relevo que no llega, mientras el debate sigue girando estérilmente en torno a las causas de un problema que se venía larvando desde hace largo tiempo y que tiene su origen en diversas circunstancias.

Por otra parte, otras de las constantes durante el pasado 2021 ha estado relacionada con los peajes y el debate en torno al pago por uso.

En este sentido, a las idas y venidas judiciales por el peaje guipuzcoano para camiones, que al final tuvo que ser desmantelado por discriminatorio, aunque vuelto a poner en marcha de inmediato por la Diputación, se han sumado nuevas iniciativas en Vizcaya y el plan del Gobierno para que todas las vías de alta capacidad del país tengan un sistema de pago por uso como el que ya tienen otros países europeos.

Cambios en el Ministerio

Otra de las noticias de un 2021 complicado y convulso ha estado en el relevo al frente del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

A José Luis Ábalos le sucedió en julio la catalana Raquel Sánchez, a la que el sector ve demasiado lejana, aunque, por otra parte, también hay que reconocer que ha sabido reaccionar con cintura ante la convocatoria de paro patronal de diciembre.

Junto con Sánchez, también ha pasado a la secretaria de Estado Isabel Pardo de Vera, hasta hace unos meses presidenta de Adif y que ha tenido sus más y sus menos con los representantes del sector, aunque siempre dentro de unos cauces institucionales de gran cordialidad y respeto.

Primafrío no logró concretar su salida a Bolsa.

Dos grandes operaciones empresariales

Por otro lado, en el ámbito empresarial durante el pasado 2021 destacan dos grandes operaciones. Una de ellas resultó una sorpresa y acabó llegando a buen puerto, mientras que la segunda recuerda a movimientos similares anterioires y no fructificó, aunque parece que tendrá continuidad este 2022

En primer lugar, la operación cerrada en 2021 ha sido la inesperada compra de la malagueña de Antequera Acotral por Ontime, operador logístico madrileño que ha logrado hacerse con una de las grandes empresas del panorama español del transporte de mercancías y que lleva más de una década creciendo de la mano de Mercadona.

Con esta operación, que ha obtenido el visto bueno de Competencia a finales de año, se constituye un gran conglomerado con una facturación anual de más de 600 millones de euros, una flota de más de 3.600 unidades, una plantilla de 5.250 trabajadores e instalaciones que, en su conjunto, suman un total de 250.000 m².

El acuerdo entre el Ministerio y el Comité Nacional para evitar el paro se ha plasmado en un Real Decreto Ley en marzo de este 2022″.

Por otro lado, el pasado 2021 la murciana Primafrío ha hecho una tentativa para salir a Bolsa que finalmente ha tenido que retirar porque el mercado no parecía estar para bollos, por lo menos en lo que se refiere al verano de 2021.

En este sentido, la murciana constató que no se daban las condiciones de demanda para colocar un 25% de su capital social en los mercados bursátiles y decidió aplazar su salida a Bolsa.

Con la operación, Primafrío aspiraba a obtener un monto total de entre 325,5 y 423,5 millones de euros. El proyecto parece no haberse abandonado, e incluso se habría reorientado al comienzo de 2022.

Ontime se ha hecho con Acotral.

Un acuerdo para evitar un paro patronal

En el ámbito político, quizás la noticia más importante llegó a finales de 2021, cuando el Comité Nacional consiguió un acuerdo con el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana para evitar el paro patronal convocado para diciembre pasado.

Este acuerdo incluye diversos aspectos, entre los que se encuentran la prohibición de que el conductor realice las operaciones de carga y descarga, a obligatoriedad de la revisión del precio del transporte por la variación del precio del gasóleo, el mantenimiento del régimen actual del gasóleo profesional, la creación de un estándar para la certificación de las zonas de carga y descarga en relación con los servicios y condiciones ofrecidas a los transportistas profesionales o un estudio de los tiempos de espera en las zonas de carga y descarga para poder definir el coste de estas esperas y establecer cuáles serían las medidas necesarias en este ámbito.

Este 2022 será un año clave para ver cómo se articulan todos estos acuerdos.