Muy pronto el diésel ya no será el principal combustible en el sector. Sin embargo, los combustibles alternativos no siempre ofrecen todas las soluciones a todas las necesidades.

Estamos buscando la manera de reducir la contaminación producida por el transporte por carretera desde mucho antes del Covid-19. Sin embargo, la caída de emisiones de CO2 que se calcula en un 8% en el periodo 2020, derivada directamente de la reducción de la actividad humana a causa del confinamiento global, muestra la pertinencia de las políticas medioambientales.

Desde finales de los ‘90 y la entrada en vigor de los estándares Europeos, el contexto legal y regulatorio Europeo ha estado creando las condiciones para la reducción significativa de la contaminación. “El estándard Euro-6d es un gran paso adelante en el progreso medioambiental”, explica Olivier Dutrech, director de Innovación del Grupo Fraikin. “Las condiciones existen para animar a los fabricantes a adaptar sus gamas y a las empresas a reconsiderar su estrategia de movilidad”.

Fortalezas y debilidades…

Además, la creación de 250 Zonas de Baja Emisión en Europa (LEZ – Low Emission Zones) afecta al sector del transporte de mercancías, que se enfrenta a limitaciones cada vez mayores vinculadas a las restricciones del tráfico principalmente en centro ciudad. Fortalezas y debilidades…

El sector del transporte de mercancías se enfrenta a limitaciones cada vez mayores, vinculadas a las restricciones del tráfico, principalmente en el centro de las ciudades.

El creciente número de combustibles disponibles en el mercado complica la decisión al hacer malabares con las limitaciones ambientales, las consideraciones presupuestarias y la productividad de la flota. No obstante, la opción del biofuel está surgiendo verdaderamente. “Los biocombustibles son muy interesantes porque ya no dependen de energías fósiles refinadas, sino de componentes renovables. Pero todavía no están disponibles para todo tipo de vehículos”, analiza Olivier Dutrech.

El GLP (Gas Licuado del Petróleo) es una alternativa que se ha vuelto relativamente popular. “Su uso no se recomienda en Europa debido al hecho de que el mantenimiento es complejo y costoso, y que hay restricciones en su uso subterráneo, pero no es necesariamente el caso en el resto del mundo”.

Los motores eléctricos son populares, incluso si su autonomía limitada significa que tienden a ser utilizados sólo en casos específicos como la entrega de última milla. “Sus ventajas de bajo ruido y cero emisiones se ven reducidas por las dificultades de recarga y las inversiones necesarias para instalar puntos de carga para la empresa”, señala Olivier Dutrech.

Los vehículos híbridos son una buena solución porque combinan las ventajas de los motores eléctricos con la versatilidad de los motores de combustión interna, sin embargo, para sacarles el máximo provecho, tenemos que enseñar a los usuarios cómo adaptar la forma de conducir para maximizar el uso del motor eléctrico”.

Repostaje: un aspecto clave Los motores de hidrógeno y gas comparten la misma debilidad: la escasez de estaciones de repostaje para vehículos.

La única constante a escala mundial, es la tendencia creciente de repensar la movilidad para hacerla más respetuosa con el medio ambiente.

Los costes de producción de hidrógeno siguen siendo altos, incluso desde una perspectiva medioambiental, pero cuando el canal se estructure, esta alternativa será una solución muy buena. “Los conductores de vehículos que funcionan con gas o biogás tendrán que recibir una formación específica para sacar el máximo provecho al vehículo y a su autonomía”, añade Olivier Dutrech. Por el momento, no existe una solución universal.

La única constante a escala mundial, concluye Olivier Dutrech, es la tendencia creciente de repensar la movilidad para hacerla más respetuosa con el medio ambiente” y sin duda para contribuir positivamente al futuro de la movilidad.

Los motores eléctricos son populares, incluso si su autonomía limitada significa que tienden a ser utilizados sólo en casos específicos como la entrega de última milla.