Aunque puede parecer que la diferenciación es casi imposible en la industria del transporte de contenedores y que las navieras solamente pueden competir por precio, algunas han encontrado la manera de presentarse ante los clientes como los únicos proveedores de todo lo que necesitan.

Existen algunos riesgos en la puesta en práctica de esta política, sobre todo por la posibilidad de descuidar el negocio principal y por la gran inversión requerida en materia logística, pero también es cierto que los clientes quieren cadenas de suministro más fiables e incluso empiezan a estar dispuestos a a pagar más para obtener un mayor valor añadido.

Maersk y CMA-CGM, dos de las grandes navieras especializadas en el transporte marítimo de contenedores, parecen las más interesadas en convertirse en integradores logísticos. En este sentido, si su apuesta funciona, otras navieras que han apostado por centrarse únicamente en el negocio de los contenedores, se encontrarán en una posición mucho más vulnerable.

Una de ellas es Hapag-Lloyd, centrada en optimizar su red y la calidad del servicio, cuyo plan pasa por un aumento de los ingresos a través de una mayor orientación al cliente y nuevas mejoras que consigan aumentar su fiabilidad. En su caso, HMM aspira a obtener un rápido crecimiento mediante la adquisición de buques más grandes.

La gran apuesta de Maersk

Poniendo el foco en la evolución de Maersk en este ámbito, cabe apuntar que la danesa lleva varios años tratando de construir una cadena ‘end-to-end’ mediante la adquisición de diversas empresas especializadas en ciertos servicios de valor añadido.

Por ejemplo, en 2020 compró el operador logístico californiano Performance Team y KGH Customs Services, una compañía sueca especializada en servicios de gestión de comercio y aduanas en Europa.

Ya en 2021, se hizo con Visible Supply Chain Management para reforzar sus capacidades y su cadena logística, generando nuevas oportunidades de crecimiento que puedan combinarse con los modelos operativos actuales. Después llegó B2C Europe, una empresa de paquetería B2C que opera a nivel europeo y tiene su sede en los Países Bajos.

Ambas adquisiciones le darán un fuerte impulso en el campo del comercio electrónico, pudiendo establecerse nuevas sinergias que permitirán a los clientes vender sus productos a través de múltiples canales. Además, podrá diseñar una oferta más precisa para empresas de pequeño y medio tamaño.

Si la apuesta de Maersk y CMA-CGM funciona, las navieras que solamente se centren en su negocio principal se encontrarán en una posición más vulnerable.»

En esta línea, ha comprado la start-up portuguesa Huub, especializada en soluciones en la nube para el almacenamiento B2C en el sector de la moda, para reforzar sus capacidades a nivel tecnológico. Una vez que su tecnología sea integrada en las soluciones existentes de Maersk para la logística del e-commerce, los clientes podrán utilizar sus modernas y sencillas interfaces y dispondrán de una única fuente de información para visualizar su stock.

Por otro lado, ha llegado a un acuerdo para la adquisición de LF Logistics, un operador especializado en servicios de ‘Contract Logistics’, con capacidades premium en el ámbito de la preparación de pedidos omnicanal, el e-commerce y el transporte terrestre en la región de Asia-Pacífico.

Los clientes demandan cadenas de suministro más fiables y empiezan a estar dispuestos a pagar más para obtener un mayor valor añadido.

El proyecto de futuro de CMA-CGM

En el caso de CMA-CGM, que en 2019 compró casi el 98% de Ceva Logistics para reforzar sus servicios de gestión de la cadena de suministro, a finales de 2021 cerraba un acuerdo con Ingram Micro para la compra de acciones y activos de sus divisiones de comercio y de servicios de ciclo de vida y ya en 2022 ha entrado en el capital de la francesa Colis Privé para reforzar sus servicios logísticos de última milla.

Por otro lado, acaba de cerrar la compra de cerca de la totalidad del capital social de Gefco tras obtener el visto bueno provisional de la Comisión Europea. Asimismo, la naviera ha comprado Continental Rail a ACS por 19,9 millones de euros.

Conviene apuntar también que tanto Maersk como CMA-CGM han puesto en marcha sendas divisiones en el ámbito de la carga aérea. La de la naviera danesa, Maersk Air Cargo, ha iniciado sus operaciones en abril de 2022 y se espera esté completamente operativa en la segunda mitad del año, mientras que la de la francesa ha empezado a operar en el marzo bajo el nombre de CMA-CGM Air Cargo.

En lo que respecta a MSC, acaba de cerrar con el Grupo Bolloré la adquisición del 100% del capital Bolloré Africa Logistics, que agrupa todas las actividades de transporte y logística del Grupo Bolloré en el continente africano. Con esta operación, da un nuevo paso para reforzar su papel como integrador logístico global, en línea con lo que también están haciendo otras grandes navieras a escala global.