Las tendencias de fondo que han dominado el panorama logístico durante el año pasado parece que se mantendrán un año más, a la espera de que el panorama escampe.

En concreto, parece que factores como las tensiones en las cadenas de suministro internacionales, el alto precio de la energía y la incertidumbre seguirán unos meses más.

Junto a estos elementos, también permanecen otros elementos que dibujan el presente de la logística a escala global, como son la sostenibilidad y el empuje del comercio electrónico.

El comercio electrónico parece decidido a seguir marcando el paso a un sector logístico que se adapta a una cadena de suministro en un proceso de profunda transformación.

Todo ello en un entorno que parece dibujar una nueva vuelta de tuerca en la gestión de las cadenas de suministro, con cambios estratégicos de más amplio recorrido que aún están por concretarse, como podría ser un replanteamiento de los flujos comerciales internacionales, con el fin de reducir la dependencia que tiene gran parte del planeta de la producción industrial china.

De igual manera, la invasión rusa de Ucrania podría suponer un espaldarazo definitivo a la transición energética hacia otras fuentes alternativas, aunque este proceso será lento y con un avance heterogéneo en función de cada segmento de actividad y las opciones de mercado disponibles.

Escasez de suministros

En este contexto, parece que recuperar el normal funcionamiento de algunas cadenas de suministro está tardando más de lo esperado.

Es el caso concreto de los componentes electrónicos. Los principales fabricantes de microchips anticipan que persistirá la escasez de estos productos hasta el próximo 2023.

Esta situación supone un duro impacto para sectores tan dispares como la industria automovilística o la producción de dispositivos electrónicos.

El comercio electrónico implica una profunda transformación de la operativa logística.

Precios de la energía

El impacto de la pandemia y la guerra en Ucrania siguen alimentando la escalada en los precios internacionales de los carburantes, que parece no tener fin.Un factor que junto con otros, han causado una tensión inflacionista que parecía transitoria, pero que se extenderá a lo largo de todo 2022.

La situación generará incrementos en los costes logísticos y de transporte que tarde o temprano tendrán que trasladarse a los precios finales, con efectos negativos sobre la demanda.

Crisis bélica

Durante 2022, la crisis sanitaria está siendo sustituida por otra crisis, esta vez bélica, la invasión rusa de Ucrania.

Más allá del dramático impacto de la guerra en el territorio ucraniano, que es donde está el teatro de operaciones, la situación también extiende sus efectos más allá de las fronteras del país del este de Europa, principalmente debido a que tanto Rusia, como Ucrania son grandes productores mundiales de petróleo y de algunos productos alimentarios de consumo masivo a nivel global.

La invasión rusa de Ucrania tiene un impacto directo sobre las cadenas de suministro globales. Los costes del transporte seguirán creciendo, con efectos sobre los precios finales”.

En este sentido, como no podía ser de otra manera, a guerra en el este de Europa está generando tres efectos fundamentalmente dentro del ámbito logístico y de transporte:

– Un aumento brutal de los precios de la energía, principalmente del gas y el gasóleo, dado que Rusia es uno de los principales exportadores de ambos productos en el planeta. Con la guerra la tendencia que se vive desde hace meses se acentúa.

– Alteraciones de algunos de los principales flujos que mueven las cadenas de suministro a escala global, especialmente de los servicios de carga aérea y de transporte marítimo, tanto de mercancía contenerizada, como de graneles, específicamente de productos energéticos.

– Incrementos de los costes de transporte que alimentarán, a su vez, la espiral inflacionista desatada el pasado 2021 y que acabará teniendo efectos sobre los precios finales que pagarán los consumidores en los mercados.

La invasión rusa de Ucrania alterará los flujos de las cadenas de suministro, especialmente en la carga aérea.

Escasez de personal

La escasez de personal se deja sentir con fuerza en diversos segmentos de actividad logística.

La empresa de recursos humanos Randstad estima que el auge del comercio electrónico impulsa a la logística, acentuando esa falta de profesionales.

Como consecuencia, la situación obliga a las empresas a competir por contratar al personal adecuado, lo que estaría presionando los salarios al alza, hasta el punto de colocar los de algunos puestos directivos entre los más altos del país para este 2022.

La coyuntura obliga al sector a hacer frente a los retos de formación que existen desde hace tiempo y que ahora tienen que hacer frente a un proceso de transición digital que impulsa nuevos perfiles, con nuevas habilidades y capacidades para manejar recursos.

Sostenibilidad y digitalización

La sostenibilidad es una tendencia asentada en el sector logístico desde hace años. Sin embargo, parece que la dura realidad demuestra que no basta con la intención política y que reducir las emisiones contaminantes en el transporte y la logística requiere de apoyos institucionales, así como de un desarrollo industrial y tecnológico aún mayor.

Si hasta ahora la innovación llegaba primero al ámbito empresarial y después se extendía al resto de la sociedad, tal y como sucedió con los ordenadores personales, ahora parece que es al revés. Los avances tecnológicos generan una masa crítica en la sociedad y luego aprovechan las economías de escala para alcanzar segmentos que requieren de avances más profundos.

La transformación digital es el otro gran mantra de un sector que cada vez aporta más valor con la información que genera la mercancía en movimiento.

En consonancia, el comercio electrónico sigue evolucionando para ampliar su base de usuarios, rebasar los límies de las ciudades y extender sus tentáculos a nuevos productos.

En este contexto, la omnicanalidad parece que irá convirtiéndose en la norma, con consecuencias sobre la operativa logística, los flujos, los volúmenes de los envíos y las relaciones entre los diferentes actores de la cadena..