La multimillonaria industria del comercio electrónico ha revolucionado por completo el sector retail, adaptándose con los años a las necesidades cambiantes del público y facilitando su uso a todo tipo de usuarios. En los últimos tiempos, su desarrollo se centra especialmente en la personalización de la experiencia de compra, la mejora de las políticas de devolución y la omnicanalidad.

Se trata de un mercado cada vez más competitivo, por lo que es imprescindible estar al corriente de las últimas tendencias para ajustarse a lo que el usuario demanda.

El e-commerce moverá casi 6,4 billones de dólares en el año 2024, lo cual se explica por el aumento de la popularidad de ciertas tiendas, la comodidad de realizar el pedido desde casa, la mejora de la experiencia de compra y el aumento de la confianza en estas transacciones.

Por otra parte, el Covid-19 ha tenido un fuerte impacto en las ventas ‘on-line’, pues con el cierre de comercios, el confinamiento y otras restricciones al movimiento, muchos ciudadanos han apostado por el e-commerce, incluso los que antes se mostraban reacios.

La reticencia de muchos a acudir a las tiendas por el miedo al contagio, así como la posibilidad de efectuar el pago sin contacto directo, son otros de los motivos que han impulsado el cambio.

Todo ello ha provocado que las tasas de penetración del e-commerce respecto al total de las ventas vayan a pasar del 15% en el año 2020 al 25% en el año 2025.

Mención aparte merece el crecimiento del ‘mobile commerce’. En 2020 las ventas ‘on-line’ vía móvil llegaron a 2,66 billones de dólares, una cifra que ascenderá a 3,79 en 2022.

Para las tiendas, es vital mejorar la experiencia de compra a través del teléfono móvil, pues además es el medio que se suele utilizar para elegir los productos o investigar antes de realizar una compra. Por ello, debe optimizarse la web para estos dispositivos, de forma que sea más sencilla y accesible.

En este sentido, a medida que aumenta la confianza del consumidor, se siente más cómodo comprando por esta vía, lo que resulta más evidente en los millenials y la generación Z.

Precisamente son los consumidores más jóvenes los que serán responsables del cambio al ‘on-line’, por lo que los e-commerce deben dirigirse a este grupo y aprovechar este potencial invirtiendo en marketing y redes sociales para mejorar su posicionamiento y ser descubiertas por su público objetivo.

Además, la introducción de botones en Facebook, Instagram o Tiktok para comprar directamente los productos permite transformar el interés de los visitantes en una compra real.

Para las tiendas, es vital mejorar la experiencia de compra a través del móvil, pues es el medio habitual para elegir los productos”.

Otro aspecto a tener en cuenta es el de la sostenibilidad. El 39% de los compradores ‘on-line’ cree que un desempeño demasiado pobre en esta materia impacta negativamente en sus decisiones de compra.

Asimismo, desde la pandemia, un creciente número de consumidores se muestran abiertos a comprar en tiendas independientes y nuevas marcas, pues muchos han querido mostrar así su apoyo a pequeñas y medianas empresas.

En lo que respecta a la tecnología, para 2022 se calcula que más de 120.000 tiendas online utilizarán la Realidad Aumentada, ofreciendo una experiencia mucho más enriquecedora al cliente, generalmente preocupado por no poder ver el producto en primera persona.

De este modo, los compradores serán capaces de comprobar con mayor precisión si un producto se ajusta a lo esperado y obtener una experiencia más parecida a la de la tienda física pero con las ventajas del e-commerce.

En esta línea, será clave la personalización, algo que valoran más del 50% de los compradores y que tiene un fuerte impacto en la relación del vendedor con el cliente.

La última gran tendencia a tener en cuenta corresponde al llamado ‘visual commerce’, que en lugar de mostrar el producto únicamente con fotos incorpora técnicas como el reconocimiento de imágenes, contenido interactivo, vídeos o la ya mencionada realidad aumentada.

Las 10 tendencias clave para el e-commerce

Crecimiento de las ventas

La popularidad de ciertas tiendas, la comodidad de realizar el pedido desde casa o la mejora de la experiencia de compra serán claves para el aumento de las ventas ‘on-line’.

Impacto del covid-19

Muchos ciudadanos siguen prefiriendo no acudir a las tiendas y tener la posibilidad de efectuar el pago sin contacto directo con el vendedor.

Mobile commerce

Las ventas a través de telefónos móviles no dejan de aumentar y es importante que los comercios optimicen su web para este tipo de dispositivos, haciéndola más sencilla y accesible.

Los jóvenes como público objetivo

A medida que aumenta la confianza en estas transacciones, el consumidor se siente más cómodo comprando por Internet, lo que se hace más evidente entre ciertos grupos, como los millenials y la generación Z.

Marketing y redes sociales

La interacción de las marcas con el usuario a través de las redes sociales permitirá mejorar el posicionamiento de las marcas y transformar más fácilmente el interés de los visitantes en cietos productos en una compra real.

Preocupación por el medio ambiente

Un desempeño demasiado pobre por parte de las marcas en esta materia impacta negativamente en las decisiones de compra de los consumidores, que cada vez se sienten más responsables de cuidar del planeta.

Apuesta por pequeños negocios y nuevas marcas

Desde la pandemia, cuando los consumidores se volcaron en apoyar a pequeñas y medianas empresas, muchos están más abiertos a comprar en tiendas independientes y nuevas marcas a través de Internet.

Realidad aumentada

Esta tecnología ofrece una experiencia más enriquecedora y más cercana a la de la tienda física para el usuario, que podrá comprobar con mucha mayor precisión si el producto que va a comprar se ajusta a lo que espera de él.

Visual commerce

Se utilizarán nuevas técnicas para dar a conocer los productos al usuario, apostando por vídeos, contenidos interactivos o el uso de la realidad aumentada.

Personalización

El cliente cada vez valorará en mayor medida la comunicación personalizada por parte de las marcas y la posibilidad de recibir ofertas ajustadas a su perfil.