La carga a potencias de un megavatio empieza a perfilarse como una de las piezas necesarias para hacer viable el camión eléctrico en operaciones de larga distancia, al permitir que la recarga pueda encajarse dentro de los tiempos de descanso reglamentarios de los conductores.
Daimler Truck, MAN Truck & Bus y Scania, junto al operador de infraestructura Milence, han realizado durante la IAA Transportation 2026 de Hannover una demostración del Megawatt Charging System, MCS, con vehículos de diferentes fabricantes.
Durante las pruebas, las baterías de los camiones han podido cargarse hasta el 80% o incluso completamente dentro de las pausas de entre 30 y 45 minutos previstas en operaciones de larga distancia, lo que permite reducir el impacto de la recarga sobre los tiempos de explotación.
Más de 1.000 kilómetros diarios
MAN considera que la posibilidad de realizar la carga en menos tiempo del que dura el descanso del conductor puede permitir que un eTGX alcance más de 1.000 kilómetros diarios dentro de unas jornadas de trabajo equiparables a las de un camión diésel.
El fabricante alemán equipa desde julio la tecnología MCS a aquellos clientes que quieren incorporarla anticipadamente. Por su parte, Mercedes-Benz Trucks considera que este sistema será un elemento clave para extender el uso de modelos como el eActros 600 en larga distancia.
El sistema MCS parte de potencias de 750 kW y tiene potencial para superar los 3 MW conforme avance su desarrollo.
En el caso de Scania, la tecnología mostrada parte de 1.000 amperios y 750 kW, aunque el fabricante estima que el estándar MCS tiene potencial para superar los 3 MW conforme siga evolucionando.
La demostración realizada en Hannover también ha permitido comprobar la interoperabilidad entre vehículos y cargadores de diferentes fabricantes, uno de los requisitos para que la infraestructura pueda desplegarse de forma generalizada en los principales corredores europeos.
A ello se suman otros aspectos técnicos relacionados con la gestión térmica de las baterías, que debe garantizar una carga estable tanto con temperaturas altas como bajas, así como los nuevos requisitos de ciberseguridad en la comunicación entre el vehículo y el cargador.
El cuello de botella de la infraestructura
Frente a la evolución de los vehículos y los sistemas de carga, el principal desafío sigue estando en el despliegue de la infraestructura. La industria calcula que Europa necesitará aproximadamente 35.000 puntos públicos de carga MCS para camiones en 2030.
La distancia respecto a ese objetivo sigue siendo considerable. Según los datos difundidos por la organización de la IAA, actualmente existen en la Unión Europea solo 730 puntos de carga con una potencia mínima superior a 350 kW destinados exclusivamente a vehículos industriales pesados.
Europa necesitará unos 35.000 puntos públicos MCS en 2030, frente a los 730 cargadores para pesados de más de 350 kW disponibles actualmente en la UE.
Milence considera que la tecnología de carga a megavatios ya está preparada para su utilización en operaciones reales y reclama acelerar su implantación en los principales corredores de mercancías europeos.
En este mismo sentido, la asociación alemana de fabricantes VDA señala que el desarrollo de la red de carga y, especialmente, el refuerzo y conexión de las redes eléctricas deben convertirse ahora en una prioridad para acompasar el despliegue de infraestructura al incremento previsto del parque de camiones eléctricos.