Los máximos responsables de 30 de los principales fabricantes europeos de semirremolques se reunieron la semana pasada para acodar pedir a la Comisión Europea y al Parlamento Europeo que revisen el Reglamento 2024/1610.
Esta norma extiende el ámbito de aplicación de la regulación comunitaria sobre emisiones contaminentes a los semirremolques, pese a que propiamente estos conjuntos son arrastrados, no incorporan motor, salvo casos concretos como los firgos, y, por lo tanto, no emiten contaminantes directamente.
Dudas con la herramienta Vecto
Para ello se utilizan las simuladciones calculadas con la herramienta Vecto, que se basa en cargas de referencia y ciclos de uso estandarizados, una metodología que, según la industria, no refleja las realidades operativas del transporte por carretera en Europa:.
Así mismo, las marcas también aseguran que apoyan los objetivos climáticos de la UE, pero advierten que las normas europeas, tal como están diseñadas, podrían aumentar las emisiones de CO₂ en lugar de reducirlas.
Según sus cálculos, para cumplir los objetivos, los fabricantes podrían verse abocados a realizar cambios de diseño que reduzcan la capacidad de carga útil, lo que incrementaría el número de viajes para mover la misma mercancía, con más recorridos en vacío y más vehículos en circulación.
Además, a partir de 2030, las marcas están expuestas también a una penalización por exceso de emisiones de 4.250 euros por cada gCO₂/tkm que supere el objetivo, y multiplicada por cada vehículo matriculado. Ello supondría, a su juicio sanciones anuales millonarias que pondrían en riesgo unos 70.000 empleos en toda Europa.
Cinco peticiones
Con todo ello, las marcas tienen cinco peticiones. La primera de ellas consiste en publicar los valores de referencia inmediatamente después del seguimiento y reducir los objetivos para las flotas a niveles alcanzables; por ejemplo, un 5 % a partir de 2030, mediante una implementación gradual.
En segundo lugar, se pide implementar gradualmente los objetivos para las flotas a partir del 1 de julio de 2030 para evitar distorsiones en el mercado y la pérdida previsible de empleos, mientras que en tercera posición, se reclama una moratoria sobre las sanciones y ajustar el nivel de las mismas, que resulta totalmente desproporcionado con respecto al precio de mercado de los vehículos.
El cuarto punto se centra en revisar a fondo la herramienta Vecto para semirremolques, para que tenga en cuenta la creciente cuota de mercado de las cabezas tractoras de cero emisiones.
En último lugar, los fabricantes piden a la UE que reconozca que el sistema es, en gran medida, ineficaz en sus plazos actuales, ya que las tecnologías necesarias para el mercado de semis no pueden llegar al mercado a gran escala con la rapidez suficiente.