MAN Truck & Bus ha ampliado su portafolio de camiones completamente eléctricos con la incorporación del nuevo MAN eTGM de 16 toneladas para el segmento medio de reparto. Con una autonomía de hasta 480 kilómetros, cubrirá el hueco entre el camión ligero MAN eTGL y la serie pesada compuesta por el eTGX y el eTGS.
El fabricante ofrece así una gama completa y uniforme de camiones eléctricos de 12 a 50 toneladas, que se basa en un concepto tecnológico modular y transversal. Se trata de una solución adecuada para el reparto urbano y regional, así como para la logística alimentaria, los servicios municipales, la gestión de residuos y el sector de la construcción.
Con una Masa Máxima Autorizada de 16,01 toneladas -opcionalmente 16,5 toneladas- y una carga útil del chasis de hasta 10,6 toneladas, en conjunto con el semirremolque, ofrece una MMA de hasta 33 toneladas. Al mismo tiempo, contribuye a reducir de manera significativa las emisiones de las flotas y facilita a las empresas de transporte el cumplimiento de los objetivos de la UE en materia de emisiones de CO2.
Sistema modular BEV estándar
El eTGM toma como base el sistema modular BEV estandarizado de las series de vehículos pesados. La unidad de propulsión central, los sistemas de baterías, la arquitectura de alta tensión y la gestión térmica se basan en el eTGX y el eTGS, pero han sido adaptados al segmento de gama media.
Además, integra el motor eléctrico MAN eCD210, que ofrece 210 kW (285 CV) y un par máximo de 800 Nm en combinación con MAN TipMatic 2. Su elevada capacidad de recuperación de energía garantiza una excelente eficiencia energética, especialmente en el transporte con paradas y arranques frecuentes.

Asimismo, su sistema modular con dos a cuatro paquetes de baterías permite una configuración precisa para cada aplicación y evita costes y peso innecesarios. Dependiendo de la configuración, se pueden alcanzar autonomías de hasta 480 kilómetros, que son perfectas para aplicaciones exigentes de reparto y transporte regional.
En este sentido, el fabricante ha contado con los carroceros desde las primeras fases del desarrollo. Por ello, las interfaces adaptadas a las carrocerías, las distancias entre ejes optimizadas y la disponibilidad de una toma de fuerza mecánica opcional permiten utilizar las habituales carrocerías de serie sin necesidad de realizar adaptaciones complejas.