La electrificación del transporte pesado estadounidense afronta un importante salto de escala con un pedido conjunto de 2.500 camiones eléctricos de clase 8, considerado por sus promotores como el mayor realizado hasta ahora en Estados Unidos y que tendrá a Tesla como principal proveedor.
La operación ha sido articulada a través de ZET SCALE, una iniciativa gestionada conjuntamente por Catalyst Mobility, anteriormente denominada CALSTART, y Smart Freight Centre. Su planteamiento consiste en agregar la demanda de diferentes compañías para ganar escala y reducir el coste de incorporación de vehículos eléctricos pesados a las flotas.
Según Catalyst Mobility, la incorporación de estas 2.500 unidades prácticamente duplicará la flota eléctrica estadounidense existente actualmente en la categoría de clase 8, que engloba a los vehículos industriales de mayor tonelaje. Entre las empresas fundadoras de la iniciativa se encuentran Microsoft y PepsiCo, aunque no se ha especificado cuántos vehículos corresponderán a cada compañía.
Tesla será el principal proveedor
ZET SCALE ha seleccionado a Tesla como fabricante principal para esta primera fase del proyecto, aunque no será el único proveedor. Kenworth, RIDE y Volvo también han sido incluidos como alternativas para las empresas de transporte que participen en el programa.
El modelo diseñado para desplegar la flota tampoco contempla necesariamente la compra directa por parte de los transportistas. ZET Financial adquirirá los vehículos y posteriormente los ofrecerá mediante fórmulas de arrendamiento concebidas para reducir el riesgo asociado al valor residual de los camiones eléctricos.
Los 2.500 vehículos prácticamente duplicarán la actual flota estadounidense de camiones eléctricos de clase 8.
Con ello, la iniciativa pretende reducir una de las barreras financieras que acompañan actualmente a la electrificación del transporte pesado y facilitar la incorporación de los vehículos a las operaciones de las compañías participantes.
Diez grandes corredores logísticos
La primera fase se concentrará en diez grandes corredores y nodos logísticos estadounidenses, entre los que se encuentran Los Ángeles, Seattle, Houston, Dallas, Chicago y Atlanta, además del área de Nueva York y Nueva Jersey.
La concentración de vehículos en estos ejes permitirá desplegar la nueva flota en zonas con importantes volúmenes de transporte de mercancías y facilitar el desarrollo de las infraestructuras necesarias para su operación.
Tesla será el proveedor principal, mientras que Kenworth, RIDE y Volvo han sido seleccionados como fabricantes alternativos.
Además, los 2.500 vehículos constituyen únicamente la primera etapa de un programa de mayor alcance. ZET SCALE prevé incorporar progresivamente nuevas empresas y transportistas para alcanzar al menos 10.000 camiones eléctricos.
El pedido coincide, además, con la puesta en marcha de la nueva fábrica del Tesla Semi en Nevada, diseñada para alcanzar una capacidad nominal de producción de hasta 50.000 vehículos anuales. Las informaciones aportadas sitúan las previsiones de producción para 2026 entre 5.000 y 15.000 unidades.