Existe una relación directa entre la edad del parque automovilístico, el retraso en la realización de la inspección y el aumento de los defectos graves detectados durante la ITV. Así lo explican desde la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos, que sostiene que según las cifras de la DGT, los vehículos que acuden a la inspección fuera de plazo son significativamente más antiguos que aquellos que cumplen con la obligación de realizarla cuando corresponde.
Los vehículos que pasan la inspección sin retraso tienen una antigüedad media de 15,2 años, pero esta aumenta hasta los 15,8 años cuando el retraso es de hasta seis meses, 16,8 años cuando se demora entre seis y doce meses y alcanza los 19,3 años en los vehículos que acumulan más de un año de retraso, es decir, 4,1 años más que los que cumplen con los plazos.
La relación entre el incumplimiento y el estado del vehículo también queda reflejada en los resultados de la inspección. Entre los vehículos que realizan la inspección dentro del plazo que les corresponde el nivel de rechazo se sitúa en el 15,2%, pero el porcentaje asciende al 19,7% cuando el retraso es de hasta seis meses, al 23% cuando el retraso se sitúa entre seis y doce meses y alcanza el 25,1% en los vehículos que llevan más de un año sin presentarse a realizar la ITV.
Esto supone que los vehículos que retrasan la inspección hasta seis meses presentan un 30% más de defectos graves o muy graves que aquellos que cumplen con los plazos; el incremento alcanza el 51% cuando el retraso es de entre seis y doce meses y llega al 65% cuando el incumplimiento supera el año.
A nivel territorial, Melilla registra el mayor índice de incumplimiento a la ITV de España, con un 55,2%, y cuenta también con el parque automovilístico más antiguo del país, con una antigüedad media de 18,1 años. Tras ella se sitúan Comunidad Valenciana con un 48,4%, Ceuta con un 47,9%, Baleares con un 41,4%, País Vasco con un 38%, y Canarias con un 36,2%o.
Desde Aeca-ITV, recomiendan pasar la ITV hasta un mes antes de su fecha de caducidad, ya que permite planificar la cita con antelación y no modifica el periodo máximo de validez de la próxima inspección, además de contribuir a mejorar la seguridad vial y el medio ambiente, y evitar una sanción de 200 o 500 euros.