Merlin Properties reforzará su estrategia en infraestructuras digitales con una inversión de 1.225 millones de euros para desarrollar un gran centro de datos en el municipio zaragozano de Botorrita, un proyecto que contará con 144 Mw de capacidad IT y cuya entrada en operación está prevista para la segunda mitad de 2029. La iniciativa ha recibido la Declaración de Inversión de Interés Autonómico con Interés General de Aragón (DIGA) por parte del Gobierno autonómico.
El complejo se levantará sobre una parcela de 28,8 hectáreas, asociada a las subestaciones eléctricas de Los Vientos y María, e incluirá un edificio principal de 156.301 m2 diseñado para operar con densidades superiores a 200 Kw por rack, respondiendo a la creciente demanda de capacidad informática vinculada a la inteligencia artificial, la computación en la nube y otros servicios digitales avanzados.
El mayor centro de datos de Merlin hasta la fecha
Se trata del mayor proyecto de centros de datos promovido hasta ahora por Merlin en España, que pasará a formar parte de la plataforma MERLIN-EDGED junto a las instalaciones ya operativas en Madrid, Barcelona y Álava, además de los futuros desarrollos previstos en Lisboa y Zaragoza. La compañía prevé alcanzar 112 Mw IT en operación al cierre de 2026 y supera ya los 600 Mw IT en proyectos anunciados.
Merlin desarrollará en Botorrita un centro de datos de 144 Mw con una inversión de 1.225 millones de euros y previsión de entrada en servicio en la segunda mitad de 2029.
Uno de los elementos diferenciales de Zaragoza-WIND será su modelo energético. El campus aspira a alcanzar un 87% de autoconsumo renovable mediante una combinación de generación eólica y solar, porcentaje que la compañía considera un nuevo referente para este tipo de infraestructuras. Además, estudia incorporar sistemas de almacenamiento mediante baterías para elevar la autosuficiencia energética por encima del 95%.
Asimismo, el proyecto utilizará sistemas de refrigeración de circuito cerrado que eliminan el consumo de agua, estará preparado para albergar cargas de trabajo de alta densidad mediante refrigeración líquida y funcionará íntegramente con energía renovable, incluida la procedente de la red eléctrica cuando sea necesario.
Impacto económico y empleo
La iniciativa consolida a la comunidad autónoma como uno de los principales polos tecnológicos del sur de Europa. Según las previsiones, la fase de construcción generará alrededor de 5.000 puestos de trabajo, mientras que la explotación del complejo permitirá crear más de 500 empleos permanentes de alta cualificación relacionados con la ingeniería, las telecomunicaciones, la energía, el mantenimiento especializado y la operación de infraestructuras digitales.
El proyecto también contempla una posible ampliación sobre otras 32,8 Ha, condicionada a la disponibilidad de capacidad eléctrica, que permitiría elevar la capacidad del campus hasta 240 Mw.