Amazon ha decidido suspender sus operaciones con 21 Air, la aerolínea encargada de operar el Boeing 767-300 carguero que se salió de pista el pasado 6 de septiembre en el aeropuerto internacional de Miami. La compañía de comercio electrónico ha adoptado la medida después de la investigación realizada y analizar las circunstancias que rodearon el accidente.
La decisión supone la paralización, por el momento, de los vuelos que 21 Air realizaba para la red de Amazon Air. Sin embargo, el gigante estadounidense estima que la suspensión tendrá un impacto mínimo sobre las entregas a sus clientes, al contar con otros operadores y capacidad para reorganizar su red aérea.
21 Air, con sede en Carolina del Norte, transportaba paquetes para Amazon desde 2024. Según la información publicada por Air Cargo News, ocho de los 17 aviones de su flota operaban exclusivamente para la compañía de comercio electrónico.
La suspensión afecta a una aerolínea que opera ocho de sus 17 cargueros para Amazon.
El vuelo 7598 cubría la ruta entre San Juan de Puerto Rico y Miami cuando el Boeing 767-33A rebasó la pista 30 durante el aterrizaje. La aeronave recorrió cerca de 396 metros fuera de la pista y colisioná contra varios vehículos.
La aeronave, de 32 años de antigüedad, había sido reconvertida en carguero en 2015. En el momento del siniestro transportaba principalmente paquetes de lentes de contacto.
Primeros resultados de la investigación
La información preliminar publicada por la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos indica que uno de los pilotos advirtió repetidamente que la aeronave volaba demasiado rápido durante la maniobra de aproximación para el aterrizaje.
El carguero, que procedía del aeropuerto Luis Muñoz en San Juán, Puerto Rico, tocó inicialmente la pista a una velocidad superior a los 290 km/h. Los frenos se aplicaron posteriormente y se inició un intento de maniobra frustrada que no llegó a completarse.
Los registros analizados hasta ahora tampoco muestran que se desplegaran los aerofrenos ni los inversores de empuje. Además, las grabaciones de cabina recogen diferentes avisos automáticos relacionados con la velocidad de descenso y la proximidad del terreno.
Estos datos tienen carácter preliminar y no determinan todavía las causas del accidente. La investigación examinará, entre otros aspectos, las actuaciones de la tripulación, la meteorología, el mantenimiento del avión y los procedimientos operativos de 21 Air.