El cierre del estrecho de Ormuz y los elevados precios de la energía impactan en la producción del sector químico

Si se reabriera el estrecho de Ormuz en mayo, la producción mundial en el sector químico aumentaría apenas un 0,6% en 2026, pero si permaneciera cerrado hasta septiembre, se reduciría un -1,7%.

14/05/2026 a las 15:20 h

El cierre del estrecho de Ormuz y los elevados precios de la energía están teniendo un gran impacto en la industria química, pues la región del Golfo suministra aproximadamente la mitad de las exportaciones mundiales de etilenglicol y casi el 40% del metanol, esenciales para los plásticos y los productos químicos industriales. Además, una amplia gama de bienes industriales requiere de productos químicos para su fabricación, por lo que el aumento de los precios del petróleo y el gas repercuten en los costes de fabricación, los precios al productor y la inflación. 

Según el más reciente análisis de Crédito y Caución, si se reabriera el estrecho de Ormuz en mayo, la producción mundial en el sector aumentaría apenas un 0,6% en 2026, pero si permaneciera cerrado hasta septiembre, se reduciría un -1,7%. Por otro lado, aunque los aranceles impuestos por Estados Unidos en 2025 están paralizados por el Tribunal Supremo, existe una gran incertidumbre en torno a los regímenes arancelarios y a los riesgos legales. 

En Europa, el informe prevé una caída de la producción del 2,2%, ya que el repunte de los precios del gas está agravando los problemas de competitividad, especialmente en relación con China y Estados Unidos. En China, los productores dependen cada vez más de materias primas basadas en el carbón, y en Estados Unidos, el incremento de los precios del gas ha sido más moderado, lo que beneficia a los competidores estadounidenses. 

Otro importante reto para el sector es el posible desvío de mercancías chinas inicialmente destinadas a Estados Unidos, hacia Europa. Esto podría suponer una acumulación de stock de productos chinos a menor coste impactando en la demanda de productos europeos, lo que reduciría la producción interna y de los productos químicos utilizados en su fabricación. 

Asimismo, las empresas químicas europeas se enfrentan a una presión creciente para invertir en automatización, transformación y digitalización, lo cual es especialmente complicado en aquellas pymes sin cobertura energética y sin capacidad de inversión para la descarbonización.

Por todo ello, la Unión Europea está perdiendo cuota de mercado mundial de productos químicos en los últimos años, pasando de un 20% en 2014 a un 14% en 2024. En este contexto, Crédito y Caución ha rebajado la perspectiva de rendimiento empresarial y riesgo crediticio para la industria química en Bélgica, Italia, los Países Bajos y el Reino Unido. 

En conclusión, el sector se enfrenta a importantes retos derivados del cierre del estrecho de Ormuz y la volatilidad de los precios de la energía, que sumados a las interrupciones en la cadena de suministro por tensiones geopolíticas, aranceles, desastres naturales o problemas logísticos supondrán un lastre para el crecimiento de la producción en 2026. 

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