Un 83% de las empresas de gran consumo ha visto cómo en los últimos tiempos se ha reforzado la relación entre las áreas comercial y de gestión de la cadena de suministro, con una coordinación cada vez más estrecha en la gestión operativa conjunta, según una reciente encuesta de Aecoc.
En esta misma línea, un 84% de los encuestados afirma que la comunicación entre departamentos es buena o muy buena, lo que supone un incremento de cinco puntos porcentuales respecto a 2025, mientras que el 79% valora positivamente la flexibilidad para resolver situaciones complejas o imprevistas.
Con todo elo, la entidad concluye que se está produciendo una mejora clara en la coordinación entre las áreas de comercial y supply chain, con un aumento en la calidad de la comunicación y en la capacidad de respuesta ante situaciones no previstas.
Hacia modelos más integrados
Todo ello apunta, según Aecoc, que el gran consumo avanza hacia modelos de gestión más integrados y eficientes.
Sin embargo, a pesar de esta evolución positiva, el estudio también identifica fricciones relevantes en la coordinación interna.
En este sentido, un 55% de las compañías señala que las distintas prioridades entre áreas sigue siendo la principal barrera, mientras que el 45% apunta a la toma de decisiones unilaterales como un obstáculo relevante. Por su parte, el 44% destaca la rigidez de la cadena de suministro y la falta de flexibilidad como un elemento limitante.
Además, el informe también señala que la colaboración entre equipos sigue concentrándose en áreas clave para la eficiencia del negocio, aunque, en paralelo, la gestión de la actividad promocional gana relevancia, al igual que la búsqueda de la rentabilidad del global de la cadena.
Previsión de la demanda e incertidumbre
A su vez, la previsión de la demanda tambén se ha convertido en un ejercicio cada vez más exigente debido a la elevada volatilidad del mercado y a la intensidad promocional.
En este contxto, la colaboración entre áreas y la calidad del dato son factores críticos para mejorar la fiabilidad de los modelos predictivos. Así pues, un 70% de los profesionales identifica el dinamismo comercial y promocional como el principal factor que dificulta la previsión, seguido por los cambios en los hábitos de consumo (50%), la disponibilidad y fiabilidad de los datos (50%) y la coyuntura geopolítica y económica (46%).
Por otro lado, el estudio refleja también una cierta madurez en los sistemas de planificación, dado que tres de cada cuatro empresas trabajan con un único dato de previsión de la demanda, mientras que el 83% ya opera con escenarios predictivos.
La irrupción de la IA
Así mismo, el informe señala además el impacto creciente de la inteligencia artificial en la transformación de la cadena de valor. En los próximos tres años, los directivos consideran que la IA tendrá un impacto más disruptivo en la mejora de la visibilidad y la sincronización con proveedores y clientes (42%), la personalización de promociones y precios dinámicos (39%), la optimización de inventarios y la reducción de obsolescencia (37%) y la eficiencia del transporte y las rutas logísticas (31%).
Pese a ello, persisten barreras relevantes para su adopción: la integración con los sistemasexistentes (45%), la resistencia al cambio o la desconfianza en los resultados (38%) y la falta de talento con perfiles híbridos entre supply chain, negocio y ciencia de datos (32%).