La industria manufacturera ha venido detectando este pasado mes de abril interrupciones en la cadena de suministro, escasez de productos, un rápido aumento de precios y una incertidumbre generalizada.
En este contexto, los fabricantes del país han aumentado la producción mientras se estabilizan los nuevos pedidos.
Como consecuencia, la industria española ha optado por asegurar el suministro de productos manufacturados y extremar la cautela en torno a las compras, el empleo y las existencias.
Leve mejora del PMI en abril
Con todo ello, el índice PM se ha colocado en los 51,7 puntos este pasado abril, frente a 48,7 registrado en marzo, lo que indica una leve mejora de las condiciones operativas por primera vez desde noviembre de 2025.
De manera particular, este indicador se ha visto impulsado por un sólido aumento de la producción, con el ritmo de crecimiento más fuerte en cinco meses, debido en parte al aumento de los nuevos pedidos, que crecieron ligeramente en abril tras la fuerte contracción registrada en marzo.
Acumulación de stocks por incertidumbre en las cadenas de suministro
Sin embargo, este aumento de los nuevos pedidos refleja en parte la acumulación de stocks por parte de los clientes debido a la incertidumbre generada por la guerra en Oriente Medio, especialmente en relación con el normal funcionamiento de las cadenas de suministro, la disponibilidad de productos y los precios, con un entorno de fragilidad en la demanda subyacente, debido a la incertidumbre causada por la guerra.
Por otra parte, los precios de venta se han incrementado a su mayor ritmo desde noviembre de 2022, debido principalmente al incremento de loscostes de los insumos, especialmente de los productos relacionados con la energía, el combustible y el transporte.
Escasez y bajos niveles de stock
En particular, la industria española ha percibido en abril numerosos casos de escasez de productos y bajos niveles de existencias, que se han traducido en el mayor deterioro mensual de los plazos de entrega desde mediados de 2022.
Consecuentemente, los retrasos en las entregas y las mayores necesidades de producción en abril han presionado los stocks de materias primas, que disminuyeron ligeramente en general, mientras que los de productos terminados se caído con más fuerza.