La imbricación de la distirbución urbana de mercancías en las ciudades ha sido objeto de debate durante el V Encuentro DUM organizado por Cadena de Suministro recientemente.
En particular, Ramón García, director general del Centro Español de Logística, ha analizado la situación del reparto en el entorno urbano y, en su ponencia titulada 'La Ciudad Adaptada a la Logística', ha descrito el cambio de paradigma que lentamente se va imponiendo a la hora de tener en cuenta a la distribución como parte esencial de la vida en las ciudades.
García constata que, históricamente, las ciudades se han diseñado bajo un modelo antropocéntrico y de movilidad de pasajeros, dejando de lado el suministro de mercancía, aspecto esencial para el funcionamiento de cualquier asentamiento humano.
El director general del CEL argumenta que precisamente ha sido la eficiencia que ha tenido siempre la logística urbana lo que ha provocado que se haya dado por sentado que el suministro de mercancías en las ciudades estaba garantizado.
El comercio electrónico lo ha cambiado todo
Recientemente, ha sido la explosión del comercio electrónico la que ha colocado a la logística urbana en primera plana.
Según Garcia, el e-commerce no ha inventado la distribución, pero ha sido el espejo que ha mostrado las costuras de un sistema saturado.
Sin embargo, a juicio del director general del CEL, el comercio electrónico no es el único culpable de la congestión urbana. Según sus datos, el e-commerce representa aproximadamente el 15% del comercio en España, y de ese porcentaje, solo una fracción conlleva una entrega física compleja.
Para García, el verdadero gigante invisible de la logística urbana es el canal B2B, y más específicamente, el sector Horeca, que consituye el verdadero desafío técnico para este segmento de actividad logística.
"Cambiar de paradigma"
En este contexto, el director general reclama "cambiar de paradigma" e insiste en que "vamos a ver qué tenemos que hacer para que, en vez de que la logística se adapte a la ciudad, sea la ciudad la que se adapte a la logística".
De manera particular, García pide que se deje de hablar de ordenanzas de carga y descarga para utilizar un concepto más amplio e inclusivo, el de distribución urbana de mercancías, que engloba diferentes cadenas de valor y que se apoya en la tecnología para anaiizar flujos, necesidades y afectaciones para mejorar el reparto.
Para García, las soluciones deben ser integradas y, en este mismo sentido, pasan por contemplar la distribución urbana como una parte esencial del sistema urbano, no como un elemento aislado.
En concreto, el director general del CEL ha analizado el caso del reparto urbano en la ciudad de Madrid para proponer mejoras en múltiples frentes y que tienen en común la puesta en marcha de un ecosistema de innovación que permita sacar el máximo partido a las nuevas tecnologías para racionalizar la distribución e integrarla de una manera sostenible y eficiente en la vida urbana.
El director general del CEL contempla la logística urbana como un ecosistema de agentes con intereses contrapuestos, en el que el ayuntamiento busca calidad del aire, los vecinos reclaman silencio, los comerciantes reclaman rapidez y los transportistas se centran en la rentabilidad.
Para Ramón García, la solución no vendrá de una normativa impuesta, sino de los ecosistemas de innovación donde se diseñen soluciones conjuntas desde la responsabilidad compartida, lo que implca que los ciudadanos tengan conciencias sobre su hábitos de compra, hasta los gobiernos locales que deben tener en cuenta las necesidades logísticas en el diseño de los barrios. L
A juicio del director generaldel CEL, la ciudad del futuro será logística, o simplemente no será funcional.



