¿Por qué España es líder en transparencia de la cadena de suministro… pero sigue siendo reactiva?

España destaca en visibilidad de la cadena de suministro y sufre menos desabastecimientos, pero ¿por qué su gestión del riesgo sigue siendo reactiva en 2026?

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Las empresas españolas se sitúan a la cabeza de Europa en visibilidad de la cadena de suministro, aunque continúan afrontando la gestión del riesgo con un enfoque mayoritariamente reactivo. Así se desprende del último estudio europeo elaborado por Inverto, consultora internacional especializada en compras estratégicas y gestión de la cadena de suministro integrada en Boston Consulting Group (BCG), que analiza cómo están respondiendo las organizaciones al nuevo escenario de incertidumbre.

El informe concluye que el panorama de riesgos ha dejado de estar dominado por un único factor para evolucionar hacia un entorno de "polirriesgo", donde confluyen simultáneamente tensiones geopolíticas, interrupciones en el suministro, volatilidad de costes, ciberseguridad, regulación y disponibilidad de materias primas.

España lidera la transparencia Tier-n

Entre los cinco grandes mercados europeos analizados, España ocupa la primera posición en transparencia de la cadena de suministro, ya que el 32% de las empresas afirma disponer de una visión integral de los distintos niveles (Tier-n) de su red de proveedores.

España encabeza Europa en transparencia Tier-n, con un 32% de las compañías que dispone de una visión integral de toda su cadena de suministro.

Esta capacidad de visibilidad constituye una ventaja competitiva para anticipar riesgos, identificar cuellos de botella y mejorar la capacidad de respuesta ante incidencias, aunque el estudio advierte de que la mayoría de las organizaciones continúa reaccionando a las disrupciones una vez se producen, en lugar de anticiparlas mediante sistemas avanzados de gestión preventiva.

En este sentido, Inverto señala que, pese al incremento en la adopción de herramientas digitales y soluciones basadas en inteligencia artificial para la monitorización del riesgo, solo una minoría de las organizaciones europeas ha desarrollado capacidades realmente proactivas de resiliencia.

Menor impacto de los desabastecimientos

Otra de las conclusiones destacadas del informe es que España presenta una menor incidencia de los problemas de suministro respecto a otros mercados europeos.

En concreto, el 80% de las empresas españolas declara haber sufrido desabastecimientos durante los últimos seis meses, una cifra elevada, aunque claramente inferior a la registrada en Alemania (98%) y Reino Unido (94%).

A escala europea, el estudio refleja además un fuerte incremento de las interrupciones en las cadenas de suministro, ya que el 83% de las compañías asegura haber experimentado cuellos de botella, frente al 57% registrado en 2024, lo que confirma que las disrupciones continúan siendo un fenómeno estructural.

El reshoring gana protagonismo

El informe también identifica un cambio significativo en las estrategias de reorganización de las cadenas de suministro.

Mientras que en la mayor parte de Europa las empresas apuestan por consolidar proveedores y reforzar las relaciones con socios estratégicos, España constituye la única excepción, ya que el reshoring (42%) supera a la consolidación de proveedores como principal estrategia de reconfiguración.

El estudio de Inverto revela un entorno de riesgos cada vez más fragmentado, en el que el reshoring gana peso como estrategia para reforzar la resiliencia.

Esta tendencia refleja la creciente apuesta por acercar parte de la producción y del suministro a mercados más próximos, con el objetivo de reducir la exposición a riesgos geopolíticos, mejorar los tiempos de respuesta y reforzar la seguridad del abastecimiento.

Tres prioridades para reforzar la resiliencia

Ante un escenario caracterizado por la fragmentación del riesgo, Inverto identifica tres líneas de actuación prioritarias para las organizaciones.

La primera consiste en desarrollar una gestión preventiva del riesgo apoyada en inteligencia artificial, mediante torres de control, sistemas de alerta temprana y simulaciones de escenarios.

La segunda pasa por cerrar la brecha de transparencia en los distintos niveles de proveedores, impulsando la integración de datos y una mayor visibilidad contractual y operativa de toda la cadena de suministro.

Finalmente, la consultora recomienda reconfigurar estratégicamente las redes de suministro, priorizando relaciones estables con proveedores clave y combinándolas con estructuras regionales de respaldo que incrementen la resiliencia frente a futuras interrupciones.

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