En el marco del 41º Congreso Aecoc de Gran Consumo, se ha hecho hincapié en cómo las empresas del sector están reaccionando con rapidez para adaptarse a un escenario marcado por las tensiones geopolíticas, la inflación, la transformación del consumo y los cambios estructurales que afectan a toda la cadena de valor.
Las compañías están tomando decisiones para proteger su actividad, reforzar su competitividad y seguir garantizando servicio, empleo e inversión. De hecho según el informe ‘La Voz del Gran Consumo’, el 89% de las empresas ha incrementado o mantenido sus ventas entre enero y septiembre, y el 67% de las empresas prevé cerrar el año al alza.
Según ha explicado el presidente de la Asociación, Ignacio González, están impulsando medidas de eficiencia y reducción de costes, al tiempo que ajustan previsiones, diversifican proveedores, revisan mercados y refuerzan la resiliencia de sus operaciones. Además, 7 de cada 10 mantiene los planes previstos para el próximo año a pesar de la inestabilidad global, mientras que un 16% aprovechará este contexto para identificar nuevas oportunidades de crecimiento.
Seguridad jurídica y menor carga impositiva
Respecto a las elecciones en España, un 36% de las empresas reclama un clima de seguridad jurídica que favorezca la toma de decisiones empresariales y la inversión. A ello se suma la petición de contar con una mayoría parlamentaria capaz de garantizar la gobernabilidad del país y aportar estabilidad al entorno económico y social.
En esta línea, González consdera que la macroeconomía va bien, pero la situación de los hogares no es buena, pues el PIB crece a un ritmo superior al de otros países europeos, pero por el aumento poblacional y el turismo. Además, la evolución de la inflación supone una gran amenaza para unos hogares que, en los últimos años, han visto claramente mermado su poder adquisitivo.
Una de sus primeras reivindicaciones al gobierno que salga de las urnas es la de reducir la carga impositiva a las familias para que puedan recuperar parte de su poder adquisitivo y dinamizar el consumo. Además, la crisis de vivienda tiene un impacto directo para el sector porque “resta poder adquisitivo al consumidor, crea una brecha intergeneracional y además dificulta la cobertura de puestos de trabajo para el sector en las zonas tensionadas”.
Absentismo y productividad
Seis de cada diez empresas consideran que uno de los principales problemas que deben afrontar es el elevado absentismo, que debería abordarse como un problema de Estado, desde la colaboración entre empresas, administraciones y agentes sociales. Podría decirse que se ha convertido ya en un problema de país, constituyendo la tercera partida del gasto público, tan solo por detrás de las pensiones y la sanidad.
No se trata, en este sentido, de un problema de salud sino de gestión, pues existen claras diferencias claras entre Comunidades Autónomas y los datos confirman que las bajas no son superiores en los tramos de edad más altos, sino entre los menores de 35 años.
Asimismo, como ha señalado el presidente de Aecoc, la tasa de actividad - por debajo del 60%- es de las más bajas de Europa. Además, en 2030 se van a jubilar 5 millones de trabajadores cuando, por pirámide poblacional, solo se van a poder cubrir 1,5 millones, lo que exige aumentar la tasa de actividad y aplicar una política migratoria orientada al empleo, pues mientras el paro se sitúa en el 9% entre las personas nacidas en España, entre los inmigrantes se eleva hasta el 14%.
Otra de las grandes asignaturas pendientes es la baja tasa de productividad que presenta España, con una gran diferencia respecto a la UE, para poder mantener el estado de bienestar y los servicios. Para ello, España necesita mejorar su capital humano, invertir más en innovación, aumentar el tamaño medio de sus empresas y una mejora de la calidad regulatoria, además de no perder la ola de la IA y del desarrollo sostenible.