En un contexto marcado por la incertidumbre política, económica y social y por el repunte de la inflación, Aecoc ha recogido las inquietudes y visión del Gran Consumo sobre el contexto actual tras realizar una encuesta a 300 empresas del sector de todo el país.
Estas compañías viven con preocupación el impacto que las actuales tensiones geopolíticas y comerciales tienen sobre el buen funcionamiento de sus cadenas de suministro. El 65% lo identifica, de hecho, como el principal riesgo a medio plazo.
Mientras, el 13,5% destaca como su principal preocupación los fenómenos climáticos extremos y la escasez de recursos naturales y el 12% apunta al crecimiento de la polarización, la desinformación y el aumento de la conflictividad social.
Respecto al último trimestre del año, el 43% de las empresas se muestra optimista sobre la evolución de los próximos meses, pero un 40% prevé un trimestre difícil y reconoce que no tiene grandes expectativas. Asimismo, un 16% condiciona sus expectativas a la evolución de la situación política y social.
A pesar de la incertidumbre, el 69% declara que mantendrá los planes previstos para el próximo año, mientras que el 16% declara que buscará nuevas oportunidades de negocio y el 15% frenará sus inversiones.
La productividad, principal palanca de crecimiento
Además, en un momento en el que el contexto geopolítico está incrementando los costes empresariales, el 75% ha declarado que la principal consecuencia del entorno de inestabilidad y conflictividad es el encarecimiento de las materias primas, la energía, los envases y el transporte, mientras el 16,5% señala el debilitamiento del consumo y los cambios en los hábitos de compra de los consumidores.
El 70% de las empresas identifica la mejora de la productividad como la principal vía para dinamizar el crecimiento económico, frente a un 12% que considera prioritario contar con políticas de apoyo a la inversión y al emprendimiento.
Además, el 51% de los participantes reclamaría al nuevo Gobierno medidas que permitan recuperar el poder adquisitivo del consumidor, pues como explican desde Aecoc, no haber deflactado el IRPF ha supuesto, en la práctica, una subida fiscal “encubierta” para muchos contribuyentes.