Tras conocerse que la DGT había concedido a WeRide, Uber y Avomo la primera autorización nacional para operar vehículos autónomos de nivel 4 en vías públicas, Anabel Díaz, vicepresidenta de Mobility EMEA de Uber, ha confirmado que estos modelos ya están circulando en pruebas por Madrid.
El despliegue será gradual, por lo que en una primera fase los vehículos operarán con conductor de seguridad a bordo y en zonas acotadas, de manera que el paso a la conducción sin conductor se producirá únicamente cuando se cumplan los hitos acordados con el regulador.
En total, está prevista la incorporación de 20 vehículos equipados con la última tecnología de conducción autónoma de WeRide. Los trayectos autónomos se integrarán en la experiencia habitual de Uber, y el usuario podrá aceptar o rechazar el vehículo autónomo que se le ofrezca.
Se ha escogido la capital para estas pruebas por el aspecto regulatorio, la cooperación efectiva entre administraciones e industria, y la presencia de socios tecnológicos y operativos sólidos. Son esas condiciones, y no la disponibilidad de la tecnología en sí, las que permitirán a la ciudad pasar de la ambición declarada y los pilotos controlados al despliegue en condiciones reales, según aseguran desde Uber.
Como se había anunciado anteriormente, el primer servicio comercial de vehículos autónomos en España está previsto para finales de 2026, una vez completados los preparativos de despliegue y cumplidos los requisitos operativos y regulatorios correspondientes.
Madrid será la cuarta ciudad o área metropolitana incluida en la alianza estratégica entre WeRide y Uber, que prevé extender sus servicios a otras 11 ciudades antes de 2030.
