Largos años de separación se han ido superando con acercamientos discretos y bien orientados en los últimos tiempos, hasta culminar el pasado mes de junio con la noticia de que CETM y Atfrie volvían a unir sus caminos.
Se han tenido que dar diversas circunstancias, tanto en los entornos de cada entidad, como dentro de ellas para que haya sido posible este nuevo escenario de colaboración.
De manera particular, las voluntades de las juntas directivas de CETM y Atfrie, y espcialmente de sus presidentes, Carmelo González y José María Arnedo, han sido cruciales para abrir una nueva etapa después de que la asociación de transporte frigorífico iniciara su andadura en solitario hace más de una década, trasladase su sede a Valencia después y perdiera su representación en el Comité Nacional del Transporte el año pasado.
Al mismo tiempo, CETM Frigoríficos, aunque con representación en al menos 20 provincias, tampoco ha conseguido aglutinar, desde su puesta en marcha en diciembre de 2013, la suficiente masa crítica en un sector en el que conviven grandes empresas con pequeños autónomos, con algunas condiciones específicas relacionadas principalmente por las condiciones de temperatura y humedad que debe observar su carga de manera estricta.
Ahora los intereses vuelven a converger en un camino abierto a la unidad con pleno respeto por la pluralidad y la identidad de cada patronal.
Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer, con hitos que van desde la denominación de la nueva entidad, su representación institucional y su estructura orgánica.
Los próximos encuentros entre dirigentes de ambas entidades en el último tramo de este mismo año serán claves para decidir en qué queda el proceso de integración iniciado, incluyendo, por supuesto, la aprobación definitiva de la operación por las asambleas de las dos organizaciones empresariales.
En cualquier caso, conviene tener presente siempre que el transporte frigorífico español es uno de los principales segmentos de esta actividad, con empresas de gran tamaño, que operan a escala internacional, tanto en Europa, como (cada vez más) en el norte de África y que mueven grandes intereses, tanto por flota, como por volumen de trabajadores asalariados, principalmente en el eje mediterráneo.
Su representación, por lo tanto, no es cuestión baladí, no sólo por el número de empresas que aglutina, sino también por un tejido empresarial sólido y fuerte, enraizado a través de históricas empresas familiares.
Pese a ello, los procesos de transformación energética, la digitalización, la consolidación empresarial y la falta de relevo generacional al frente de numerosas empresas son factores que impulsan también este acercamiento entre Atfrie y CETM.
Estructura propia
A priori, parece claro que José María Arnedo se mantendría como presidente de la nueva CETM Frigoríficos-Atfrie, aunque su denominación final aún está por definir y consensuar.
En este sentido, se aprovecha también el relevo al frente de Froet, patronal murciana perteneciente a CETM a través de Conetrans y que había venido liderando CETM Frigoríficos desde su constitución, dado el importante papel que tiene la Región de Murcia para el transporte a temperatura controlada español.

Además, el presidente de Atfrie también entrará a formar parte de la junta directiva de CETM.
Otro de los consensos que parece prevalecer es el de dotar a la nueva CETM Frigoríficos-Atfrie de una nueva estructura orgánica que le de personalidad propia dentro del paraguas de CETM y para que, como asegura Carmelo González, presidente de CETM, «sea la organizacxºión que represente al sector de frigo allí donde proceda».
En esta misma línea, González, fiel a su tradicional búsqueda de la unidad del sector, asegura que «no vamos a mirar atrás, miremos para adelante. Si sumamos y aportamos y damos voz a todo el que tenga algo bueno que decir, pues seguro que vamos a ser más capaces. El brillo lo hace el equipo».
En especial, el presidente de CETM menciona el cada vez mayor peso que tiene la Unión Europea en todas las decisiones que afectan al transporte de mercancías por carretera, en general, y al propio transporte frigorífico, de manera particular.
Mención especial merece también la pertenencia de Atfrie a Transfrigoroute Internacional, asociación de ámbito transnacional que representa los intereses del sector y que participa activamente en las reuniones técnicas que sirven para articular, acordar y perfilar las modificaciones que cada dos años se producen en el Acuerdo ATP, para el transporte internacional de mercancías a temperatura controlada, una de las Biblias del sector, por así decirlo.
En cualquier caso, Carmelo González percibe que la nueva CETM Frigoríficos-Atfrie está destinada a que «todo el mundo se sienta involucrado en esa asociación».
A su juicio esta colaboración está llamada a “liderar el futuro del sector del frío en España”.